Fue en los parques

Recuerdo las caminatas en los parques.
Para ti todo era mágico
para mi todo era gris.
Estábamos tan cercas
que casi podíamos
tocarnos el alma.
La gente se encerraba en burbujas
que no los dejaban sentir nada.
Pero nuestra burbuja
era distinta, nos hacía sentir más.
Nos sentabamos juntos
sobre la banca más solitaria.
La horas cantaban como pájaros
desde el atardecer hasta la noche.
Yo me recostaba sobre tus piernas
para que acariciaras mis cabellos
y a veces declamaba poemas
que te hacian llorar.
Tu pensabas que lo nuestro
era una hermosa coincidencia,
y reías como una mandarina en pleno noviembre.
Lo que no sabías, madre del universo,
es que esa solitaria banca nos llevaba esperando
desde el origen de los tiempos.

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El Fruto

No váyase a secar en tu manos
ese fruto que dado te fue
comelo ahora o entierralo en el aire
para que nazca otra vez
surtiendo el pretérito silencio del perro triste que vive en la azotea.
Llévote conmigo, undiendonox juntos
en el oxico mismo de la et3rnidá.

¿Hasta donde? Me preguntas
temo tu temor flanco débil e inmortal
sequía incansable del corazón
pidiendo adioses viriles y amazóníricos
que permitan dormir y labriegar
mientras la onda ballena
hablando en nuevos idiomadres
cosmosidades lenguagicas
provenientes de las sexys nubes
pide perdón por vibrar tan azul.

Pero dime, dime, dime, dime
ya dime, neta por favor dime
¿No bajaron en el ocaso a caso arribandose?
¿y entonces? ¿porque están tan lluvia hoy?
mejor estense más mañana
y menos caparazón.

Plásticamente

Plásticamente la gente creyó en cosas de otros mundos
intangibles insípidas inamables
más yo creo en árboles nubes y animales,
en la mosca que me atosiga mientras bebo el café
en la hierba que nace en mis manos y muere en mi pecho
en el dorado adorado perro que siempre acompaña.
Creo en estas calles y en esta gente que pasa
tan sutil por el tiempo, que no deja cicatrices en las horas.
Creo que la vida es sólo un instante y se consume constantemente
mientras nos hundimos en los pantanos
de procrastinación. creo que no nos queda mucho tiempo
creo que no nos quedan muchas cosas por decir,
Por eso quiero hablarte solamente
de las cosas más bellas que vi.

Oveja Fucsia

Lloras pero las plantas no crecen en el jardín
lloras pero el amanecer no dice tu nombre.
Y yo quisiera rescatar al menos tu olvidada sutileza
tu manjar de mediodía asomándose sin pausas al puerto
sintiendo un dolor de niña marítima, con una espera irrenunciable,
que te obliga a contar todos los días
veinte ovejas antes de dormir o cincuenta en las noches cuando tienes insomnio
pero dime una cosa, de vital pequeñez
¿Si no hubieses perdido la pelota en la playa aquella tarde de mayo
hubieras matado al profesor con ese cuchillo de obsidiana
o hubieras marcado al 01314278349 solo para que te conteste
una anciana que recita las mismas palabras en una forma cíclica
‘’Pepperoni’’ ‘’Soledad’’ ‘’Blancura’’ ‘’Perdóname’’
durante exactamente 23 patrones completos de ritmo con olor a tábacafé
y después termina con un solemne
‘’Te extrañaré ayer
y le haré cosquillas al mundo con una libélula
para hacerlo reír como reías tu
cuando no pensabas tanto en la desnudez de los astros’’
mientras tu sonríes con una cara de hotkey
porque al fin encontraste una oveja de color fucsia.

Viernes sin salsa pero no es viernes

hoy es un viernes sin salsa
de un agosto
que todavía no ha llegado y el enjambre de violines
sangra en la bocina más que una herida de balazo, y el caso
es que mientras estos pobres viejos lloran en el velorio
un bebé llora por primera vez en algún hospital del mundo
Es el parto y su resplandor, es la muerte y su obscuridad total
¿Cómo haremos para romper el ciclo?
¿Y si lo rompemos qué cosa pondremos en su lugar?
miserablemente caminamos ciegos, a tientas
revolcandonos juntos entre la mierda y el plástico
llueve torrencialmente, pero lo que más llueve
son las ojos de aquella niña. ¡Cómo llueven!
entre sus manos, caramelos vivientes
están enloquecidos de tanto miedo
y lloran como la gente cuando son triturados por los dientes.

Telarañas

primero telarañas me enredan la conciencia
después camino pacíficamente
con las alas arrancadas, dando miel en el oásis
estampado
por la opaca luz
de las discusiones políticas
buscando al menos, un vientre para convertirlo en hogar
una mirada para nombrarla principio de todo
notas que vayan más allá de mi, alaridos que disfracen el silencio
para saciar la necesidad de ofrecerle una arañita
a esta pobre gente que ya no puede sentir p o e s í a.

Atardecer sin sombra

Esta tarde se murió mi sombra y no lloré
ni puse un pie al otro lado
ni navegue en las recurrentes distancias de la soledad
me quedé a esperar el día en silencio
como queriendo no existir por un instante.
Transcender más allá de mi mismo
mientras el cuerpo se desvanece
como en el cielo las nubes
cuando rompen a llorar
sobre la tierra.
¿Qué me deparará el tren cuando se vaya
y se haya retraído todo signo e idea expresable
y las divergencia posibles entre lo que se vive y lo que se sueña?
¡Mira el fruto infinito! ¡Se está pudriendo en la rama más alta!
nadie podrá beber de su néctar
y todo será abstracto al intentar nombrarlo.