Una puerta hacia el más allá

¿Por qué tememos la intangible muerte
y no amamos toda la vida que tenemos alrededor de nosotros?
¿Por qué vivimos inmersos en un gran sueño
y no somos capaces de contemplar el mundo real?
¿Por qué nos ocultamos detrás de la palabra
para encontrar un refugio que nos proteja de la realidad?
¿Por qué nos vamos lejos, muy lejos….
como un barco que se pierde en el horizonte del mar?
¿Por qué caminamos en círculos
pasando por los mismos lugares que nuestros ancestros?
¿Por qué este ciclo interminable, por qué tantos mundos
por qué tantas galaxias, por qué tantas edades?
Hemos repetido constantemente las mismas preguntas
y nadie ha encontrado ninguna respuesta
Hemos hecho de nuestro mundo una maquinaria de engranajes
y vamos por la vida como automóviles de fórmula 1
ansiosos y precipitados, azules y nostálgicos, furiosos y aprisionados
nadie tiene tiempo de crecer como la hierba en el campo.

Escucho que alguien toca la puerta, pero si abro la puerta….
¿No seré acaso yo el hombre detrás de la puerta? No quiero ser
no quiero narrar batallas, ni hablar del hambre y la miseria
carezco de sitios donde la sangre rocía las plantas de la primavera
lloro como una madre que ha perdido a un hijo
lloro como la tierra que no ha sentido germinar el fruto perfecto
lloro como tu, lloro como yo, lloro como todos,
esta fragancia inmensa de mis palabras es el perfume del universo
ya es demasiado tarde para cantarle a la luna
tan solo espero que mañana los cuervos vuelen libres.

Ahora estoy aquí. En este lugar frío. Varado en donde mismo que al principio,
tratando de amar hasta la muerte
bajo las sombras de esta máquina inmensa
en este mundo de poetas que lloran porque el cielo es azul,
El yo de antes. Cantó hasta abrir el cielo. Y yo en cambio me inclino a besar la tierra,
prosa, verso, música, para mi todo es lo mismo
yo escribo en el aire y canto fragancias, yo respiro el sonido y dibujo el tacto
pero solo algunas veces descubro tu nombre entre la arena,
y me dan unas ganas de llorar
y me desnudo entre la insondable tormenta
y siento que voy creciendo en el aire como una hierba
Esto…. No se puede expresar en ningún lenguaje
es algo que ya está muerto pero nunca se ha ido
son los últimos ecos del hombre que me habitaba ayer
no sé si voy a poder tocar el sol
tal vez la tormenta dure para siempre
Alguien toca la puerta….
Debo irme, ha llegado el hombre del mañana.

Transfiguración

 Venimos a esta tierra milenaria, desnudos y llorando
con una deuda que nunca podemos terminar de pagar
los valientes, los tristes, los solitarios, los amantes,
todos estamos sentados en la antesala del sepulcro
dando la patita como perros para ganarnos el pan
y así descansar en nuestro rincón, abrigados en una colcha,
con la panza llena y por ende el corazón contento.

Perdemos nuestra forma en la dolorosa caída
caemos y caemos, sufrimos, ardemos
a lo largo de nuestra reducida existencia
ocultos detrás de un telón rojo, baudelarianos
con el alma reventada de tanto bailar
porque nunca supimos afrontar la quietud.

Somos errantes, vamos de costa a costa
tenemos los pies quemados y enrojecidos
caminamos sobre un mismo espejo
abrimos una puerta y cerramos otra
entramos y salimos, caemos y nos levantamos,
caemos en torrenciales lluvias, transmutar
o silencio de flor o canción de lluvia
o si no grandes girasoles floreciendo por todas partes.

Nacemos de la nada y de nadie, desnudos y sin patria,
más verdes que la hierba, nos espera el abismo
desde el primer instante en que respiramos
este aroma, esta sustancia tóxica
este frío, esta soledad,
a la orilla del sosiego y la pasión
detrás del tiempo, detrás de febrero,
palpitantes, libres, salvajes,
vivos.

 

Desnudos como el fuego

Conduzco sobre tu mano avenida 
de vuelta al rumbo que me lleva a mi mismo
obstinada y perdidamente
abro duraznos gigantes con la manos para nacer
urdiendo cada mano, envilecido
por esta lengua de mariposas que nunca fue entendida.
Es inútil. El futuro duele tanto.
Y si me doy la vuelta, el mundo se va cayendo a pedazos
la sucesión de lo intangible escapa de la crónica
obtusa, todo se disuelve, todo es líquido
los pájaros beben de los espejos porque ya no hay más.
Me siento tan solo
perdido en este lugar que solo yo conozco
lejos del sueño, sal
donde mi alma se disuelve como caracol, tiempo
encadenado a la eternidad y al abismo
en un viaje sin retorno hacia la orilla del mito.
Veo gente quemándose en la ardiente mañana
veo flores marchitas de tanta eternidad
y arbustos abstractos y esferas cúbicas
que desafían la monotonía de la lluvia.
Habitación de espejos que se interrogan
mutuamente. Mirándose entre ellos
absurdos como las horas,
desnudos como el fuego.

 

 

Melancolía de invierno

Llega la melancolía del invierno
y se me vienen a la mente los recuerdos
de ayer cuando corríamos libres
y nos mecíamos en el tiempo
como una hamaca en la playa,
iluminados por una luz silenciosa
que ya no se refleja en nuestras miradas.

Mírame ahora, tan lejos de mi.
Ahogado en esta maldita sumisión
de dormir con enumeraciones en la cabeza
incapaz de sentir algo que me haga feliz
incapaz de escribir todo lo que siento
porque aborrezco este sentimiento
de ansiedad y desesperación, de dolor y lejanía,
encerrado en una puta oficina
demasiado pequeña como para retener mi alma.

Pero bueno, a quien le importa lo que siento yo
yo, que solo soy, uno entre millones y millones
yo, que solo soy, un poeta en estos tiempos
donde la gente ya no necesita a los poetas
y si los necesita ni siquiera es consciente de ello.

Bah! Todo me causa un tedio casi insuperable
esta existencia sólo es un ciclo dentro de otro ciclo
sin ningún propósito más que el de prolongarse.
No existe un camino más largo que el nuestro
nos pesan los pájaros anidados en el vientre
nos pesa la espiral en la que espiramos eternamente
y vivimos enterrados en un sueño
y naufragamos en la memoria
y cuando por fin despertamos
ya es demasiado tarde.

Hoy estoy rendido ante la certeza
de que la verdad es solo un anhelo del hombre,
Hoy me siento enraizado con la eternidad.
Hoy soy, el que soy, el que fui, y el que será.
Y me incorporo de pronto a la realidad transitoria
de vivir y nacer en cada momento.
y Escucho un automóvil viejo que pasa haciendo ruido
y un perro que ladra (o llora) en alguna azotea,
y yo aquí, sentado, espero una llamada en el teléfono
una llamada de nadie, una llamada que responderé
condicionado como un perro con una campanita.
y cuando me llamen preguntaré los mismos datos
y resolvere las mismas dudas insustanciales
y al final de la llamada
Diré ¡Gracias! Así, sin esencia,
igual que el perro ladra sólo en su azotea
igual que las gallinas cacarean.
Y seguiré y seguiré repitiendo los mismos procesos
en innumerables ocasiones
porque de eso y solo de eso se trata esta vida sin ningún sentido
no importa cuantos golpes nos demos en el pecho
los molinos siguen girando…..

Este mundo me duele en todo el cuerpo
Padezco una conciencia lúcida
que es la enfermedad más terrible que he contraído.
Pienso en la temible oscuridad de la muerte
y en los rostros que nunca regresan.
Pienso en la acumulación de tantos sueños
y miro hacia el horizonte que se aleja.
Pienso tanto que pienso en porque pienso
y de tanto pensar me vuelvo irreal
y se me cae la piel y me convierto en pensamiento.
Pero nada de lo que pienso vale la pena, ni un poco.

y escribo sin saber porque escribo
así como cantan los pájaros al amanecer
a ciegas, nada más por derramar un color en el aire.

Y vivo sin saber porque que vivo
y viajo como un navío que va de puerto a puerto
repitiendo un mismo destino.

Y por alguna razón extraña
justo en este preciso instante
recuerdo la sonrisa de mi abuelo,
que era como un árbol inmenso.
y me dan unas ganas hermosas de reír y llorar
Y pienso en algo que quizás valga la pena
al menos un poco, casi nada.
La vida es más corta de lo que pensamos,
Deberíamos aprovechar cada instante
al lado de nuestros seres amados.
Porque quién sabe, si nos veremos al otro lado.
Quien sabe, si hay otro lado.

Maneras de escuchar el llanto de un siglo

Estamos desnudos uno frente al otro,
como dos patrias separadas por una frontera
como un sol rojo durante el atardecer
como dos flores naciendo durante la primavera.
(Lejos del tiempo, fuera del espacio)
cuanta tempestad, cuanto dolor, cuantas vidas
y aún así pudimos nosotros, por capricho del destino
estar juntos en este punto del universo,
mira amor; mira el campo, mira el cielo, mira la luna,
que a través de tus ojos todo es más bello.
Descálzate. y camina sobre el aire
y yo en cambio viviré hasta el último de mis días
amando los más íntimos detalles
de tu risa y tus cabellos, de tu voz y de tu aroma,
y sobre todo esa forma extraña
que tienes de cantar en silencio.

Encerrado en mi propio cuerpo

Me siento encerrado en mi propio cuerpo
ya no soporto el peso inexorable de los días
necesito correr y correr hasta perderme
necesito abandonarme al sonido de la tormenta
necesito estar aquí y a la deriva.
Atardece sin mi. Nadie me ve caer entre las tinieblas
con el alma asfixiada de tanto pensar
Aún no es tiempo. No puedo bajar el sol con mis manos
intento abrazar las penas sin llorar.
Aunque pareciera que el mundo esta dando su último aliento
intento amar lo que me trae la vida.
Pero le pierdo el sabor a las cosas y no sé
como es que llegue a este punto
y ardo en las llamas del fuego eterno y quiero
ser cielo, ser mar, ser todo y ni siquiera
encuentro la manera de ser yo mismo y sangro
una luz nitida que tan solo procura encontrar un espacio
en el hueco que van dejando los siglos.

Ciclo de dormir y despertar

Lloro y no sé muy bien por que.
Escribo y no se que quiero decir.
No pasan las estrellas fugaces,
parece que todo mi cielo es de nubes,
no pasa el aire, no pasa el tiempo,
se hace de noche.
Pienso en ti, susurro tu nombre,
Siento el alma fría y deshidratada,
ojala supieras lo triste que es el mundo
y lo largas que son las noches
cuando no escucho el rumor de tus cabellos
y el adios de tus pasos que se alejan.

Y si

Y si tus manos, y mis manos
se tocan pero no se agarran
hay que agarrarnos con las almas.

Y si tus ojos, y mi tierra
están secos de tanto llorar
hay que sembrar un árbol en el tiempo.

Que cosa tan rara seríamos
el uno sin el otro;
mar sin luna y luna sin mar.

Que inspiración la mía
mientras bebo este vino
y busco tu perla azul

en medio de la neblina
la neblina de sueños
por los cuales dejamos de vivir

yo no sé ni lo que digo
soy el aire dentro del ziploc
y la copa sin vino.

Los versos tienen vida
y me hablan al oído
yo solamente los escribo.

y por alguna razón extraña
emano esta poesía
que es igual a respirar.

En medio de la tormenta

Si me aparto del mundo
renazco en la palabra,
Si miro más allá de la piel
veo árboles en llamas,
A donde quiera que voy siempre llego tarde
y con la camisa arrugada,
no me gusta pensar tanto, solamente amar
y no quiero más nada.
A quién le importa ser el último emperador
a quién le importa ser lo mismo que todos sueñan
solamente tengo la certeza de ser yo
y eso es más que suficiente
para ser feliz.

Poema sin pájaros

A veces mi pecho es un nido sin pájaros
y no encuentro ningún signo entre la arena
y te amo desde el más profundo silencio
así como la oscuridad besa las estrellas.

Y en noches azules como esta
sólo tu sonrisa puede hacerme feliz
y enmarañado entre mis cantos
trato de ser un sol que brilla para ti.

A veces mis ojos, sin tus ojos, son un bosque sin luciernagas
y quiero brillar para ti, pero solo soy polvo
y la vida pasa como un río, y nosotros nos fundimos
entre la palpable transmutación del cosmos.

y caigo desde lo más alto del cielo
pero me rompo en mil pedazos sobre el invierno
y busco decir lo mucho que te amo
pero nunca puedo describir tanto sentimiento.

A veces murmuro tu nombre desde lejos
y vengo desde el vacío, y camino hasta el amanecer
y encuentro una canción perdida entre mi piel
parecida al dulce rumor de tus cabellos.

Confesiones de octubre

Para ti, que un día me dijiste
‘’Si te pierdes, llevame contigo’

Ya se termina otro año. Y no puedo mentirte
es cierto que la vida es corta y triste.

Nacemos llorando y desnudos
y desde el primer momento nos duele existir
vivimos entre la humedad y el frío
y nunca aprendemos ni una sola verdad.

hay golpes en la vida tan fuertes, decía Vallejo
y cuánta razón tenía,
es para llorar, decía Huidobro
y cuánta razón tenía.

Yo también lloro a veces
pero mis lágrimas se convierten en música fría
yo también me quiebro a veces
pero procuro hacerlo cuando nadie me mira.

No obstante cuando llego del trabajo
y me recibe mi perrito moviendo la colita
veo el amor verdadero en sus ojitos negros
y pienso ¡Qué bella es la vida!

Recuerda que a pesar de tantas guerras y tanta miseria
siempre hay una razón para vivir
recuerda que mientras un hombre muere asesinado
siempre hay una madre dando a luz.

vive cada instante como si fuera el primero
y guarda los recuerdos más bellos en tu corazón
nunca te olvides de dar amor a los que te rodean
y ámate por sobre todas las cosas.

te lo pido, porque te amo como nunca antes había amado
te lo pido, porque tu eres mi razón

para vivir.

Poquititas hojas blancas

Me siento vacío,
es preciso llenar este hueco con un poema
o algo que se le parezca,
Es la 1 am, y estoy encerrado en esta oficinita
rodeada de cámaras,
haciendo sangrar al lápiz sobre una libreta,
a la que ya solo le quedan unas cuantas hojas
de tantos números y tantas fechas
que tiene escritas. Y me da risa, mucha risa,
no he terminado la universidad,
pero van a estudiar mi poesía en los posgrados de literatura.
más de alguno dirá que yo nunca tuve talento
y otros tratarán de imitar mi esencia única,
yo para entonces tendré los ojos llenos de gusanos
y me importara poquitito lo que piensen,
porque escribir poesía, solo es mi manera particular
de acompañarte mientras lloras en silencio.

¡DAME PAN!

¡Se rompera el cielo a mi pies!
¡Llenaré todo el vacío abanderado en una risa
que es parecida a una canción interminable!
¡Seré más que el mundo, sere más que el universo
me veras en los árboles, en los astros, y en ti!

¡En cambio tu serás olvidado, pagarás, pagarás, pagarás
toda tu vida pagarás esta deuda!
¡No habrá descanso, sentirás que no cabes en tu propio cuerpo!
y gritarás hasta reventarte los pulmones y la cabeza!
¡Esta ansiedad que he sembrado dentro de ti
ira creciendo como una plaga que te pudre el alma!

¡ Y en una noche sin estrellas
gritarás – ¡PAN! DAME ¡PAN!
y en el fondo de tu corazón
el fuego perpetuo se habrá apagado,
no serás pájaro ni serás nube
no serás libre ni serás amado,
y el último sonido que escucharás
será un cuervo picoteandote el craneo.

De paisajes perdidos

Nunca volveré a ver
el paisaje igual que ahora,
Las hojarascas de otoño
no seguirán en los tejados,
el viento, bello y desatado
no correra con desmesura,
tendré que resignarme
a recitar mis memorias,
con voz de piedra antigua,
y el tiempo caminará a mi lado
como si fuera un perro fiel,
y regresaré a este lugar extraño
como si nunca me hubiera ido,
y entonces viviré por siempre;
en esta fotografía que nunca fue tomada.

Desde el fondo del vacío

De pronto pareciera que todo lo que he escrito
es nada.
Este fuego maldito no deja de incendiarme
las entrañas.
Nací llorando porque me dolía la horrible clarividencia
de estar vivo y no ser.
me he sentido uno con el viento
y mi voz ha crecido como un árbol,
he llorado pensando en el olvido
y he amado tanto como he sufrido,
parece mentira que la vida sea tan trágica y tan bella.
Yo no quiero hablar de la muerte
Yo quiero ver la tierra florecer en los campos abandonados
y sentir que la implacable tormenta cae sobre mi
con toda su desesperación, y con toda su locura sublime.

Soy el que viene caminando desde el fondo del vacío
traigo como bandera la música de una risa.
Y no soy y nunca seré un poeta de hoy.
Los poetas de hoy,
no saben hablar de la mujer que ha vivido miles de años dormida,
los poetas de hoy
no pueden ver que todo el universo es una rima.
Por eso no puedo ser un poeta de hoy
solo puedo ser un poeta de nunca;
de los que narran las victorias y las conquistas.,
de los que cantan al borde del llanto,
de los que tienen pájaros anidados en la cabeza.

Y voy por la ciudad llamándote
más solo encuentro letreros y anuncios
y lloro porque esta no es mi tierra
aquí se ven tristes los árboles y las flores.

Estoy ahogado dentro del vacío, y hace mil años que lloro
como un arpa rota bajo la lluvia. y voy y vengo
hacía un jardín remoto. Y quien sabe porque
pero nunca encuentro la forma de regresar del todo, y al final
todos mi sentimientos , todo mi cuerpo, y toda mi alma
se convierten en un poema. y solo entonces
soy plenamente feliz, a pesar de la ansiedad irremediable, y me sumerjo
en la armonía perfecta de la interminable espera.

Una revelación durante el insomnio

Ya son demasiadas noches sin dormir
es tarde y tengo los ojos cansados,
ya llevo 22 años y un poco más
girando en este molino extraño,
¿Y si me tomo una copa de vino?
tal vez eso me ayude a descifrar porque
porque la vida, porque la muerte,
porque este molino nunca deja de girar
¿Por qué este molino nunca deja de girar?

diosAdios

Mariposa nocturna

Déjame escribir tu nombre en el aire
en un instante parecido al génesis,
déjame pedirle al mundo que pare
solo para contemplar tus ojos.
Es imposible ser feliz sin amor,
por eso tantos se buscan,
por eso tantos se lloran.
Nada es imposible con tu amor,
ni siquiera matar a la muerte,
ni siquiera abrazar el vacío.
Mi realidad se rompe como un diente de león.
solo tú, permaneces intacta,
solo tú, eres una estrella fugaz que pasa y se queda.
el yo de ayer, dice que este mundo es un sueño tuyo,
yo sé que tú, eres el sueño que todos soñamos.
El sendero es muy largo todavía…. Todavía…. Todavía…. Siempre.
Y quién lo diría. Aquí estamos nosotros.
mirándonos como la primera vez,
Eternamente.

A mi no

A mi no me tomen fotos
solamente denme dos copas de vino tinto
y un sándwich de mermelada
eso es lo que quiero en este preciso instante
soy mestizo, pagano, extranjero
pero a pesar de todo soy el único que está tejido al sol
a través de un cordón umbilical indestructible
tal vez eso no me sirva de nada, tal vez todos me olviden
aún así atravesaré las edades
como un fruto caído
que jamás se
pudrió.

Inmortalidad del poeta

Una noche la transparencia de los astros
quedo inscrita en las paredes de tu piel,
cuando, de pronto, padeciste el horror de ser
y lamentaste en vano tu poética fortuna,
todas las inmortalidades te parecieron falsas
solo persevero la tuya, poeta hermano,
y esa inmortalidad te descuartizo con su tortura,
e inundo tus palabras.
pero de nada sirvió eternizar y trascender
de nada sirvió, de nada.
Te encerraste en ese caparazón transitorio, y escupiste
sangre en las hojas de papel.
Pasaste volando frente a los hombres como una estrella fugaz
y te quebraste en lenguas y ojos.

Poesía progresiva

Quise ser todo y termine siendo nada
y ahora estoy aquí tirado en el piso
con una hoja en blanco y una lapicera
y sin ser capaz de escribir una sola palabra.

(JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJA)

Tengo tanta hambre…. que quisiera comerme el mundo
pero en el fondo soy consciente
de que es imposible apagar este fuego
este fuego que todo lo crea y lo consume
este fuego que crepita desde hace muchos años
antes de que yo existiera
antes del génesis
e incluso antes de que naciera dios.

(Una luciérnaga pasa volando entre las tinieblas del bosque)

¿Qué sentido tiene ser trascendente en la historia
al final los gusanos se comerán
a los hombres más lucidos igual que a los más imbéciles
yo no quiero reconocimiento de nadie
quiero comerme unos tacos y quizás tomarme una cerveza
quiero escribir un verso que sea igual al espíritu
tal vez eso me haría feliz… O no
tal vez la felicidad ni siquiera existe
Bah! no me gusta ponerle una postal a todas las cosas
es prioritario que cada paso sea distinto
para nunca volver al mismo sitio.

(Perdí una partida de ajedrez con Hal 9000)

Mira esos camellos en el horizonte
parados justo en el sitio exacto
donde se afina el corazón del tiempo
¿Será que todo este lugar es un gran hueco
y no una realidad?
¿o sera que el sueño de ayer
nunca termino?

(Mi sombra se fue a caminar a través de un sendero sin fin)

Nací justo para este momento
escribí este poema para que un día
después de tanta metamorfosis molecular
de tanta rotación planetaria
de tanta evolución
este poema te encontrará.

(Le vendí un gameboy 3000 a un Jawa en Mois EisleY

En los lagos, en los ríos, en los mares
se escucha el ritmo de mis versos
yo solo soy un retrato abstracto de todo lo que existe
sin voz, sin dios, sin rostro
percibo un silbido lejano y eterno que proviene desde el fondo de la tierra
parecido a las oraciones olvidadas
que se abrigan en el lado oculto de la vida.

(Que triste estar tan vivo en este lugar tan marchito)

He llegado a la isla del tesoro
aquí las jirafas cantan como Michael Jackson
y los peces son de plástico.

He llegado a un hotel en Twin Peaks
donde duermen los pequeños dioses.
He llegado al edén, el limbo, y el infierno
ha llegado al génesis y el apocalipsis
he llegado allá.

Pero no he podido llegar
al pueblo de tu piel.

(El sagrado estupor del verano apocaliptico nos incinera)

Hoy el mundo llora como nunca antes,
es tiempo de romper la matrix.

(At the end nothing is equal, you love them,
and them kill you)

Por cierto, estoy embriagado,
es que la noche de mañana
me bebí el sol en un solo trago.

Resplandor transparente

Naciste para ser luz
en medio de las tinieblas
y tienes estrellas
enrededas en el cabello.
eres la música que se oculta
entre la palabra y el silencio.
Tu tono transparente
no se desvanece, ni se deshoja
estas enraizada en el cosmos
y tu resplandor insondable
es lo único que nunca termina
en este ciclo infinito
donde lentamente nos consumimos.

Cuervos

Estoy oculto en el fuego de mi propio infierno
mi cabeza esta llena de cuervos,
si escribo un poema, me descubro en cada palabra
tan triste, tan lejano, tan vivo
pero justo cuando comienzo a ver mi alma
me dan ganas de llorar
quizás no nací para ser poeta.

Al menos tengo la fortuna de ser luz
ni las estrellas brillan como yo, ni el sol, ni la luna,
mi alma se torna libre y vuela.
Y todos los mares, y todas las montañas,
los arboles, las flores, los animales
todo se refleja en mis ojos tristes y lejanos.

como nunca he logrado entender
esta inmensa melodía abstracta,
entonces te enseñaré a amar
la vida trágica y hermosa
la tierra ajena y propia
y a esperar, tranquilamente, la muerte.

Te vi

Te ví en medio de un sueño
tan sola, tan bella, tan desnuda
con una fragancia de lejanía en los cabellos
con el pecho lleno de canciones
y bailando con los pies descalzos sobre el cielo.

En ese momento supe que dios nos hizo para estar juntos
quise sembrar luciérnagas en tu boca
quise irme hacia el ocaso de tus manos
y bajo la noche estrellada
te di un beso que nunca terminará.

Ahora me duele el tiempo que paso sin tocar tu piel
ya no duermen mis versos en tu mirada
ya no cantas bajo la lluvia
y te vas lejos. Estas azul. Siempre estas azul
pero tu alma se queda grabada en mi
como una fotografía que nunca fue tomada.

Quiero ser

Quiero ser todo
quiero abrir una puerta en tus manos
mirar mi alma en un verso
navegar con un mapa impreciso
y sumergirme el mar sin fondo.

Tal vez por eso escribo constantemente
y siento que nunca termino
de expresar tan abstracto sentimiento
y dejo poco a poco mi piel
para convertirme en un paisaje.

Hasta que acaricio tu imagen
y Casi. Casi. Se ve.
Pero nunca es la misma.

Te amo

Tal vez no hayamos nacido para estar el uno con el otro
Tal vez algunas veces nos gritamos en el auto
Tal vez otras veces te odio más que a nadie en el mundo
pero una cosa es absolutamente clara
a pesar de todo,
te amo.

y cuando me me besas
de pronto siento que subo hasta el cielo
y cuando miro tus ojos
me recuerdan al origen del universo
y de pronto comprendo
que esta vida es muy corta y muy triste
como para no vivirla juntos.

te he escrito demasiados versos
y ninguno es tan bello como quisiera
mi cabeza esta llena de cuervos
y me cuesta mucho hablarte desde el corazón
siempre me dan ganas de llorar
y nunca encuentro las palabras precisas y constantes.

Déjame vivir en tu piel
Déjame que te hable de este sentimiento inexpresable
Déjame decirte que todo estara bien
aunque ambos sepamos que eso no es posible en este mundo
Déjame cantarte con el alma
una canción que no termine nunca.

Espiral

Me aferro a la piel
como única verdad permitida.

Tengo el alma al descubierto
un papel, un domingo, un lápiz
y Siempre tu. Tu siempre.

Carezco de espacio/tiempo
me desvanezco como un caballo se pierde en la llanura
palpo las plumas de un pájaro imaginario
y busco abrigo entre las llamas.

Siento la perfecta armonía del universo
mi voz se va por el aire como una espiral interminable
no me reconozco en las palabras
ni siquiera en los espejos
pero aprendí a renacer entre las lagrimas del tiempo
a dejar la piel en el aire
a llorar sin ataduras
y a vivir.

Santuario de luciernagas

Limpiaré tus lagrimas con mis besos,
entre las llamas de la noche infinita.

Romperé mi voz gritando tu nombre,
bajo la inexorable tormenta de mi alma.

Mi ansiedad, mi memoria, mis sueños,
estarán encadenadas por siempre a tu mirada.

Una fiebre, un desvelo, una luciérnaga,
te sumergirán en el vértigo de mi inconciencia.

Y yo viajare en calma a través de la vida,
cantando hasta morir de poesía.

Ya es mañana

He querido amar hasta la muerte
bajo las sombras de una maquina inmensa
para entregarte el sol que nació en mi pecho
y llevarte a un reino donde nunca gobernó nadie.

He comprendido la naturaleza de las cosas
ahora solamente me conmueve la vida
y el efímero vestigio de luz
que dejamos al morir.

No me gustan los poemas tristes
la poesía entra volando por mi ventana como una mariposa monarca
y yo no se por que….
pero solo escribo para hacerte feliz.

Quizás porque siempre soy azul
quizás porque te amo tanto
quizás porque tengo frió en estos versos
quizás porque ya es mañana
quizás….

Ojalá

Ojalá encuentres tu propia luz
Amando la transparencia de tu alma
Ojalá liberes al león de tu zoológico
Para que encuentre una presa nueva
Ojalá que escuchemos todos lo gritos
Bajo lamparas que brillan como una luna
Ojalá que encontremos la palabra última
y encontremos una semilla en una lágrima
Ojalá que tu alma pase por aquí
Ojalá que el año siguiente sea purpura
Ojalá que las luciérnagas iluminen la noche
Ojala que nos conformemos con la tierra mojada del jardín.

Armonía

¿Recuerdas aquella tibia mañana
cuándo dejé un nuevo color en tu ventana?
¿Recuerdas cuando me diste una cajita de cartón
que guardaba nuestros sueños?
Éramos como la noche
cuando se cansa de ser oscura
y se encuentra con el día,
éramos como dos notas musicales
haciendo el amor
para crear la armonía.

Transcurrir

No tengo ninguna flor en mis manos
sin memoria, sin voz,
anhelo recordar la antigua senda
en mi álveo, brevemente,
mientras te traigo mis penas y te ofrezco mis lagrimas.

El aire desamparado espera mis cantos
la ansiedad me arranca las respiraciones
no hay un solo instante de reposo
una sombra irremediable consume la luz
y yo tiendo mis manos como un mendigo resignado.

Más no quiero milagros, ni tampoco glorias,
quiero una mirada clara y pura,
que atesoré atónita, los sueños revividos,
y profane la aurora insondable
con su estrella dolorosa.

No importa que la vida no me sonría
yo brillo con un matíz infinito
me amo y derramo mi amor, gota por gota
nota por nota, poema por poema,
por que la poesía es mi forma de hacer el amor con el universo.

Cada verso tiene todo de mi
cada nuevo rumor es parecido a mi llanto
si hay un pajaro lejano que canta, si dos amigos rien en la calle
si un gatito aprendió a ver, si nace una flor bajo el alba
Entonces yo soy feliz.

Porque en mi florece la primavera
porque en mi caminan los elefantes moribundos
y porque, mi único don, es la bendición
de encontrar lo inexpresado
para transcurrir en las almas reconditas.

Uva

A veces lloras y ríes, solitaria
como la última uva de un viñedo,
y brillas sin caparazones ni armaduras
y transformas las tinieblas en música eterna
nunca olvides que yo también, de pronto,
río contigo cuando estás lejos,
lloro contigo cuando estás lejos,
y arrullo a tu alma,
cuando nos abrazamos dulcemente
durante la noche silenciosa.

A mi padre

Eres un quijote de otros tiempos
y vas por la vida impregnado de lejanías
como un barco que viaja en el cielo
y te convaleces de la angustia ajena
con el amor absoluto de cristo.

y brilla tu mirada de estrella herida
y dejas profundas raices en el aire
y solo tu comprendes el dolor de mi espiritu
y tu voz es como el mar profunda y sabia.

Dejame que te hable de hombre a hombre
para decirte que te admiro infinitamente
por que eres el hombre más honesto
que he conocido en toda mi vida.

Dejame que te hable frente a frente
aunque no haya vivido lo suficiente
aunque mi hambre sea infinita
aunque no sepa agradecer
que gracias a tu voluntad estoy aquí
arraigado en el cosmos
y bendecido con la oportunidad
de vivir.

Inalámbrico

Mis versos nacen solos,
desde el espíritu, inalámbricos e inconexos,
y yo nazco en ellos,
ya ningún lápiz dibuja en la memoria,
la eternidad esta en pausa
una aplicación para esto
otra aplicación para aquello
y todo va cayendo a través de los siglos
suena el teléfono
es preciso contestarlo
quizás otra vez sea el silencio
con un relato hermoso
que provoque la risa divina
del pequeño dios que juega dormido
¿Hasta cuando podré callar?
¿Hasta cuando habré dicho todo?
¿Porqué esta voz grita dentro de mi?
Siento que el pecho me va a explotar
ya no se como transmutar esta esencia
que se rompe en paisajes, aromas, y sonidos
me voy yendo lentamente de la vida
y no he dejado nada más que dolor
es tiempo de llorar y llorar
como solía hacerlo Jose Alfredo
con un llanto tan fuerte
que rompa el encierro de nuestros cuerpos

Tormenta de girasoles

Sobre mi corazón florecen hierbas frutales
me siento embriagado de tanto amor.

La luz que brota desde tus manos limpias
envuelve mi corazón de carbón

Estás más allá de todo. Del pan y la vida
y del idioma y de la fragancia y de ti
llegas, oscura y pura, abstracta y preciosa
y tu voz alegra el aire como un canto
en una primavera desolada y lluviosa.

¿Qué sería yo sin tu alma de diamante?
¿Qué sería yo sin el calor de tu memoria?
¿Qué sería yo sin tus ojos de luciérnaga?
solo sería una chispa azul
que se desvanece en esta tormenta de girasoles.

Presente en mi

A veces toda la luz del cielo
se derrumba salvajemente sobre tu cuerpo
pasan melodías esteriles
pasan difuntos, pasan ferrocarriles
pasan los cerezos de junio, pasan las terribles guerras
pasa la desnudez de la primavera
pasa la desolación del invierno
pero tu nunca dejas de estar presente en mi piel.

Ya es agosto

Una flor nació
de la última reminiscencia
y yo la corte para ti,
he sufrido el dolor de un pueblo
he sufrido la tierra
pero nunca me he sufrido a mi,
ya viene agosto, el cielo llora
otra vez me siento extranjero
debajo de esta piel.

los árboles pronuncian mi nombre
es tiempo de volver.

Una flor en el zapato

Se aglomeran las reminiscencias
Una flor nació en el zapato
han muerto las épocas
un anciano ebrio se revuelca en su vomito
¿Dónde estaré yo?
quizá derrame una lagrima al encontrarme
en esta isla solo existe una absoluta quietud
me gusta venir cuando todos duermen
porque las animas están cantando siempre.

Sin enigmas

Quieres huir de ti misma
de tu tierno dolor de alma herida
de esta tierra llena de animas
que nos deja la memoria coagulada.
¿Qué año, que cielo miras ahora
parece que se te va la vida
pero al final.
Te asomas en la luz del día
y tus ojos se abren en la mañana ciega
varada en un mundo
sin enigmas.

Somos

Esas sombras que esconden el espíritu
borran la luz en la oquedad de su paso
es en vano aferrarse a otro cuerpo
silenciosos, más que una libélula en la selva
vapuleados y sin mirar las mariposas
que pasan volando sobre las flores marchitas
los hombres somos guardias de nosotros mismos
y sin embargo a pesar de negarlo todo
somos.

Mar de sueños

El mar da la bienvenida con sus olas
Mientras el sol dormita sobre la arena

Los peces se enredan en la basura de plástico
el mar llora desamparado como un niño perdido

Mira el cielo sangrante y las lágrimas del cielo
Mira los pájaros volando en un precioso circulo

Escucha la profunda sabiduría de las tortugas
siente la confortable caricia de la brisa.

Esta noche todos los ríos regresaran
como viajeros perdidos
para encontrar un lugar inhabitado
bajo los relieves del cielo.

Raíces de aire

Hoy estoy dejando raíces en el aire
tengo fraternidad con todas las cosas
esa piedra que esta tan callada
me dijo que yo nunca sería alguien
y yo me reí como se reía Mozart

Me dan risa estos hombres de plástico
con sus cuerpos de sopa maruchan
que nunca supieron lo que es hermoso
por estar persiguiendo papeles
donde no se pueden escribir poemas

En esta vida da lo mismo saberlo todo
que no saber absolutamente nada
el único enigma somos nosotros
aparte de eso todo es revelación
y una semilla en la mente y un crujir del tiempo

Esta vida es demasiado corta
y nadie nos enseña a morir
nuestros cuerpos caen al suelo
como una triste hoja seca
y solo nos queda esperar en silencio
para volver a nacer en otra era

Lloran los ríos que jamás encontraron el mar
cantan los pájaros bajo los relieves del cielo
las multitudes viven apretadas en las ciudades
como sardinas en una lata instantánea
¿Y qué se yo? ¿Qué cosa te puedo decir en este poema?
Nunca he sabido lo que tengo que escribirte
simplemente persigo un conejo ciego
que corre hasta perderse en la luz
y cuando lo tengo entre mis manos
justo en ese momento se detiene la vida
y comienza la poesía.

6:00 AM

El ventilador me dijo que ayer era un hombre
un pez de humo entro volando por mi ventana
moldeo esta realidad como a una plastilina
Me siento tan solo, todos están muertos en la arena
las olas se los llevan al cielo
Vivo en una cereza
¿Has visto los recuerdos de un muerto?
Hey! No te lleves nada de aquí
deja tus manos torpes lejos de mi esencia
Hay un dodo corriendo en el prado
Paloma viajera ¡Regresas a tu nido?
me gusta ver brillar la perla del silencio
quiero nadar con los delfines mudos
(¡Por que odio el sonido de los delfines!)
guerra de piratas en mi plato de cereal
pensamiento derretido en un papel
edificio de caramelo, casa de chocolate
durazno envinado con licor del edén
se aproxima la batalla celestial
Lucifer se ha decidido a arrebatarle el poder al señor
Y ese día, dios y el diablo murieron,
y los ángeles y los demonios decidieron amarse
¿Recuerdas el hombre que se extravió en una taza de café?
¡Son estas, son estas, son estas!
¡Las canciones de ellos!
¡Jamás las habías escuchado?
¡Jamás las habías sentido?
Son las habichuelas que crecen hasta el cielo
Son los molinos que giran infinitamente
son almas bailando sin ton ni son
en un desfile interminable
hasta fecundar un segundo olvidado
Gritemos hasta que se rompa nuestro cuerpo
¡Seamos más, seamos todo!
Palma, estrella de mar, pulmón cancerígeno
¡Seamos absolutamente todo!
¡Oh no me borres! ¡No soy tu poema más bello!
¿Cual es tu secreto?

Ven

Un pueblo de luz se asoma en la neblina
estamos lejos de nosotros
¿En dónde están los paraísos de los dioses?
¿Por qué lloras, triste flor?
Ese sollozo ardiente que cae sobre ti
es el fruto de una noche desesperada
en los jardines ya es demasiado tarde
¿y cómo decirte amor, que no estés triste
porque ya es primavera en mi alma?
la tristeza es un árbol seco en mi pecho
balbuceo versos y rozo con mi poesía
el coral divino de tu pensamiento frágil
Soy y no soy el mismo que te escribe
en el corazón de esta mañana desesperada
a donde quiera que voy siempre llego demasiado temprano
mi poesía es como la última noche
se incendian los iconos en las llamas de mis multitudes
la eternidad se quebranta en mis pasos
un tornasol desfila en el tercer ojo-hoja
dame una palabra en las manos y la moldeare como plastilina
y mi voz de aire lastimado
se encontrará con la belleza de tus sombras salvajes
y sin carne me dispersare entre tus sueños
allá donde se encuentra en reposo el niño de tu alma
Ven.

Am-arte

Nacer en cada instante de la vida
y ver pasar los días como una película
y las canciones lejanas de Pink Floyd
un café, un poema, el atardecer desnudándose en el
Cielo
esta realidad que nunca he habitado
reminiscencias que se ocultan en cada cosa vivida
palpitaciones del cuerpo proyectándose
entre la polimórfica naturaleza de mi esencia
¡Oh música! ¡Oh poesía! ¡Oh pintura! ¡Oh arte!
llegaste mi vida y nunca me canso de am-arte.

Te amo

Eres perfectamente imprecisa
y enciendes mis pasiones con tus labios
y solo tú sabes comprender mi amor
que es una dulce herida.

Tu amor es una hermosa tormenta
me abandonas, me conmueves, me tocas
no dejas de estar huyendo siempre
pero estás abrazada a mi presencia.

Te amo y al amarte yo siento
que la vida tiene sentido
y vivo para encontrar la desnudez de tu alma
en la tempestad del silencio.

Te amo y en cada instante
amarte es mi muerte y nacimiento
te amo sin ninguna medida
Amarte es todo. Todo es amarte.

Creación instintiva

Mi alma canta en silencio
para dejar raíces en el aire
y son bellas inevitablemente
porque así estaba destinado
soy un gato que juega con una bola de estambre
la creación reside en mi instinto
soy feliz por que vivo sin buscar nada
para encontrarme con el todo
la realidad, al final, solo es un sueño
pensar es distraerse de vivir
el viento tiene todas las respuestas
yo no tengo ninguna….
no escribo poesía para ser infinito
es mi manera de estar siempre contigo.

Transparencia de un alma congelada

¿I o VII?

Me siembran en un vientre.
Florezco.
Pasan 9 meses.
Ahora tengo un cuerpo.
Dos manos blancas me arrancan.

II

Mi alma canta en silencio.
Siento el palpitar de la tierra.
A mi lado estas tú.
Transparente.

III

Ha terminado una era
ahora las noches, los días, y los atardeceres
anidan en mi pecho como cuervos
No miro, no respiro, no pienso,
solamente existo en el espíritu.

IV

Hay un pueblo gritando en mi cabeza
los arbustos me dicen -Hola
cada palabra me llena de certezas
me abro paso entre las sombras….
Esta noche saldrá el sol.

V

En el invierno del año 1922
escribo estos versos que caen como una tormenta
hay peces con cara de humano
y con alas de libélula
que se desprenden como pétalos.

VI

y todo lo que miro
y todo lo que escucho
y todo lo que amo
y todo lo que odio
eres tú.

¿VII o I?

Mi cuerpo se marchita lentamente.
Solo queda mi vibración en el aire.
Tengo miedo de no existir.
Siento un frío que congela el alma….
Un signo de luz se asoma.

 

Revelaciones de junio

¿Qué sentido tiene cantar poesía
si no es para mostrar el espíritu?

Los pies ya están cansados de no caminar
es momento de dar un paso que detenga el tiempo
y las cosas se impregnarán de mi
y viviré en el futuro y en el pasado
abrumado entre las seculares dimensiones
del dolor y el hombre que convergen infinitamente.

Después me habré visto al espejo
mi voz, mi rostro, mis ojos, mis orejas
nada será igual que antes
me deparará resucitar en la memoria
reconstruirme después del temblor
para encontrar otra vez
mi alma y todo lo que soy.

Tu eres el sol

Tu eres el sol que brilla en mi alma
tu eres la brisa que canta en mi mar
ya no veo sombras en ninguna parte.

te daré la eternidad en una copa de vino
nada podrá romper el lazo entre nosotros
y te encontraré cuando todo este perdido.

Por favor amate más de lo que yo te amo
aunque eso sea imposible.

y guarda el sol dentro de tu pecho
para brillar juntos durante la noche.

 

Amor

No me importa quien seas
no me importa lo que hayas hecho
No me importa como te veas, no me importa tu forma de pensar
tu ideal, tu religión, o tu afiliacion politica
TE AMO

te amo como el maíz ama el rocío
te amo como los gatos aman la noche
te amo como el mar ama los ríos
y aunque muchos piensen que solo algunos merecen ser amados
yo pienso que todos merecen ser amados

Toma estos versos
que hoy regresan a ti
como un río que regresa al mar

Toma estos versos
que he dejado sembrados
para que florecezcan en tu alma

por que somos una gran canción
y cada persona es una nota musical diferente
por que somos una constelación
y todos brillan como las estrellas en la oscuridad.

y si ya no queda nada de voluntad en ti, y te has rendido
¡Despierta! ¡Levantate! Que no pienso dejarte ahí caido
la descepción es el mayor arma de la cobardía
todos caen en esta vida, los cobardes se quedan caidos
pero los valientes son aquellos que siempre se levantan
sin importar lo dura que sea la caida y siguen su camino.

Y si acompañas al universo
verás que nunca has estado solo
¡Gobiernate! ¡Liberate! ¡Amate!.
¡Dale un sentido a tu vida! ¡No te pierdas en el dolor!
¡Lucha! ¡Alzate! ¡Manifiestate! ¡Liberate! ¡Vibra!

Desbes aprender a ser luz
en este mundo lleno de oscuridad
Si despiertas al amanecer
entonces puedes hacer del mundo
un lugar mejor.

Rompecabezas

tu alma está cansada de dar luz
deja que el viento te cante la poesía
siente las cosas bellas de la vida

Tu eres la pieza que faltaba
en mi corazón de rompecabezas

ya no recuerdo los recuerdos
no me entiendo ni te entiendo
pero sé muy bien que hay una herida en el mundo

y solo podrá sanarla tu sonrisa.

Cisnelefante

El cisnelefante flota en el lago de miel
mientras cae una lluvia de ácido
sobre el gran muro de los estados unidos
hasta los perros tienen diabetes
hay que ser piedras para no morir

siento que mi cabello crece eternamente
mira como crecen los árboles en el
la realidad está vacía
la cabeza está perdida

la vida no existe en el pensamiento.

Otra vida más (Video)

Este es un pequeño fragmento de mi próximo libro: El poema vivo
que saldrá a la venta a traves de Amazon próximamente. 🙂

Por cierto comenzaré a publicar poemas leídos por mi en el canal CronopioMaldito  espero contar con todo tu apoyo para escuchar mis videos y ayudarme a compartirlo, ojala que te guste mi video. 🙂

Que tengas un lindo día y seas feliz-

Canto de primavera

Mujer la noche es muy larga sin tus latidos
se oscurece el cielo por tu ausencia
la poesía se muere como un niño en la calle
y el viento me pregunta por tu voz

Al llegar dejas raíces en el viento
mientras me miras con tus ojos de playa solitaria
y me pierdes entre olas de sueños
que terminan justo en la orilla de nuestras almas

Tienes a la eternidad entre tus manos
como a la hoja caída de un árbol en otoño
y viajas solitaria a través del tiempo
como una luciérnaga durante la noche

Somos dos náufragos en este mundo sin luz
somos dos reflejos de un solo espejo
y resucitaremos en la cálida memoria
de nuestro amor melancólico y precioso

Y pasarán todas las edades y todas las existencias
y se desvanecerá el universo como un cigarro que se apaga
y habrá una profunda fragancia de estrellas marchitas
y solo quedarán los ecos de esta luz perpetua
y cuando ya no quede nada
ahí estaremos
nosotros.

Ciclo

El universo se nos muere como un niño triste abandonado en una calle
hay una profunda fragancia de estrellas marchitas
se desvanecen las galaxias
y este ciclo sigue
girando como un gran carrusel
a través de todos los espacios y todos los tiempos
a través de todas las edades y todas las existencias y todas las almas

Quijote de la mancha
¿Serán estos los molinos?

 

Ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo ciclo

Amore

Amore hay demasiadas estrellas
en tus ojos
que iluminan mi cuerpo de noche
disperso en miles de luciérnagas y libélulas

hay una galaxia en mi taza de café
a veces escucho el murmullo de los astros

Amore te amo como un loco
desciendo al fondo de las tinieblas
como el cóndor desamparado
que se deja caer como una lluvia
para encontrar a su amada
y mi voz canta lejos de la realidad
para enamorar a tu alma.

Amore déjame sentir tu preciosa vibración
resonar en cada parte de mi cuerpo
para que nunca me falte
tu voz.

 

Manzanas verdes

Canto en el ritmo primero del mar
cada palabra que escribo es un final
beso tiernamente tu alma como una luz
en esta preciosa primavera que nunca termina
donde las estrellas cantan a media noche
y el aire llora por el silencio de las voces.

Vuelo sobre los ríos de transparencia

me gusta viajar por donde nadie ha ido
en una isla insondable y microscópica
he visitado dos veces la ciudad que no duerme
del vacío que guarda la música y la poesía.

No hay nada en esta vida
que se parezca a este gran hogar
es una preciosa antesala de la muerte
y aunque la desgracia nos persigue durante el solsticio
se caen sobre nuestras cabezas las tragedias
como si fueran manzanas verdes.

Ovni extraviado en el cosmos

¿Sera esta la tierra
que siempre habíamos buscado?

Aquel ruido que se acerca es un ovni

sobre el maíz de Chiapas
entre arboles cantores
y esta trompeta que llama
a la victoria de los derrotados

cien ovnis
vuelan hasta cubrir el cielo

la luna estalla como un globo
y las bombas cinéticas hieren al tiempo

la gente corre desesperada por las calles
tiemblan las raíces del mundo

pero nadie sabe
como apagar la gran maquina
que perfora el centro de la tierra.

Exiliados

Somos perpetuos exiliados
de nosotros mismos y sin embargo negamos todo
creyéndonos que existimos
para que el tiempo y la noche no se abalancen
por encima del espíritu
y aunque tenemos raíces en el aire
la noche triste nunca amanece
y se ahogan los últimos ecos de luz
en el espeso oleaje de sangre
y el silencio tiembla en las venas
y la gente desaparece sin razón
y los sueños se desgarran
pero el eterno reposo del fuego
se mantiene impasible
hasta que resucita en la memoria.

Tu alma

Ya no la busques más
entregate como una semilla
y florece en la tierra.

Por favor no sufras
esa espera interminable
tan solo respira….
Y ella vendrá con su luz

Aún en la más profunda oscuridad
cuando ninguna estrella se asoma
y las nubes grises cubren el cielo
y las luciernagas se desvanecen

Ella siempre está

II

está en dios y está en ti
está en el aire que respiras
y está en las palabras que lees
oh! pero a veces estamos tan heridos, tan tristes
que somos incapaces de sentirla

Y la buscamos entre las palabras
y le damos nombre, y lloramos
sintiéndonos absurdos por no tenerla entre nuestros brazos
y nos sentimos desdichados y ansiosos sin saber por que.

¡Oh! Nadie nos enseña a encontrarla
¡Oh! Nadie nos enseña a amarnos
¿Por que es tan fácil ser feliz
y a los hombres nos cuesta tanto?

Los pájaros cantan y son felices
los perros escarban y son felices
nosotros cantamos y decimos
¡Por que estoy cantando?

 

Luciernaga sin luz

Pasaron los días, se callaron los pájaros,
se fundió el sol
un cuervo blanco anido en mis parpados,
mordí el tiempo,
los amaneceres se suicidaron arrojándose
al mar de ácido,
la tibia aurora sangro en el corazón del Sion
cansado de existir,
vidas, épocas, siglos, días, horas, segundos, instantes
todo paso en vano,
nunca he dado un solo paso, aún sigo aquí
errante por las vidas
caminando a través del mismo sendero
bajo el mismo sol
sin ninguna razón, sin ningún destino
rabioso por existir.
vuelo y vuelo hasta reventarme las alas
pero nunca llego a ninguna parte,
estoy perdido
el paquidermo letárgico de mi música inútil
se desvanece entre la nebulosa
como una luciérnaga
sin luz.

El cielo ya no es azul

El corazón del día
palpita en la vibración de las palabras
las serpientes se tragan las águilas
las velas se apagan
pero yo no miro ni oigo nada
porque este país me hace llorar.

Tengo asco de estar vivo,
de estar aquí escupiendo versos con sangre
que no cambiarán nada,
de ver morir y desaparecer a mis hermanos
en esta tierra que llora,
de estar y no estar, de ser y no ser, y de caer
a través de los días como un paracaidista.

Ya no escucho el canto de los pájaros
se desvaneció mi espíritu
ya no soy el poeta
de los árboles y las flores
ahora mi presencia descansa en una piedra.

El hombre canción

la vida pasa y nada nos deja
y al final no hay ninguna certeza
y las dudas se responden con nuevas dudas
y la luz muere para que nazca la oscuridad
y la oscuridad muere para que nazca la luz
Pero no…. Esta gente de plástico
no tiene sol ni luna, no tiene rostro ni voz
y yo nada puedo hacer, me obligan a ser un bulto
que solo es capaz de escribir las cosas que mira
y esta noche, solo esta noche,
quisiera dejar de ser bulto
para ser una canción.

Visperas de un nuevo latido

¿Por qué tantas ansias de trascender?
trascenderemos cuando una flor
florezca en nuestro cadáver engusanado
antes no, después tampoco, hoy quizás,
pero sobrevivir en la memoria
no nos convertirá en eternos. Eso está claro
Ah! Me parece tan absurdo
tantas dudas, tantas ilusiones, tantos sueños
y al final todo se pierde en la nada.
Es mejor dejar todos los corazones pausados,
hasta que escuchemos un latido en la tierra.

Lluvia mística

¡Lluvia! Lagrimal de dios disperso
en el viento deshojado de sombras
azul corona de la primavera cansada
hay un olor a otoño en tus esmeraldas.

¡Lluvia! Corazón de la tormenta celeste
¡Porque vienes y te vas sin decir adiós
llena de tequila cristalino, hacia el norte
cual hambriento y soñador inmigrante?

Estos hombres de plástico están secos
no sirve de nada que los dejes mojados
ya no te holocaustes en ese letárgico palidermo
¡Lluvia! dime ¿Porque te derramas en vano?

Ataraxia

El melifluo
inunda el viento evanescente.
Y el sol salpica de iridiscencia
Al cielo acendrado.
En este lugar, a esta hora, en este día,
Nada puede perturbar
La ataraxia
de
mi
ser.
Soy libre como el globo perdido de la niña boba,
Soy libre como un delfín en el océano,
Escucho la epifanía de las sabias paredes
Y me desnudo de espíritu y alma,
en este día solo soy un hombre
y eso ya es demasiado.

Hay alguién más

Hay alguien más en este hogar
y su presencia es oscura
(es un parasito del alma)
Los cuervos blancos, crascitan
entre las tinieblas, la sangre habla
El apocalipsis está cerca
¿O acaso ya estamos en el apocalipsis?
Y suenan las trompetas atormentadas
alguien me mira mientras escribo
y no hay nadie más en la casa
¿Será que me estoy volviendo loco?
me gritan – ¡No nos dejes! ¡Déjanos vivir en ti!
ah! Solo queda este melifluo de luz
y no pienso dejarlo morir.
Me acompañan millones de individuos
y yo me siento tan solo, siempre tan solo
hay una mujer que amo y me ama
un corazón floreció entre mis manos
y yo muero lentamente como un oso polar
en el último glaciar de un polo.

Tren bala

Esta vida pasa como un tren bala y vamos tan rápido que ni siquiera
tenemos tiempo para respirar y morimos
persiguiendo un poco de oxígeno para el alma y lloramos y cantamos y odiamos y amamos
solamente por sentir que existimos.

La resaca de nuestras vidas pasadas es insoportable
desafiamos a la muerte por desesperación
caminamos a través de las avenidas con los ojos atormentados
y cuando por sobre nuestra cabeza nace una luz

la apagamos.

Y la luz…. Brilla…. Brilla. Y vuelve a nosotros
porque no se resigna a morir sin dejar un sueño en nuestro corazón
vuelve a nuestros ojos atormentados para darles paz, y cuando se va
deja un gran cañón en el núcleo de nuestro vientre.

Arroyo de sombras

Hay un olor a junio en el arroyo de sombras
y una boca que nunca habla. Y un
bosquejo de luz que endulza las estaciones
ante la inquietud de mi ansiedad.

!Ah, cuando la muerte nos atrape,
que otra cosa pondremos en este lindero?
Mira este universo arrugado por la vejez
como se entreabre y suena a jazz

Voracidad del ser que atraviesa soles
como un toro que cuerna al tiempo
hay una lluvia de vino y las estrellas
ahora son cigarros apagandosé.

Y al encogerme y volverme irreductible
encontré un diamante liquido
escondido en el almuerzo de un dios nauseabundo
que lloraba a falta de rabia.

Yo que tan solo nací mañana
me robé el horópter roto del cristo pecador
y colgue mi palindromo melodico
en las alturas de un edificio parlanchín.

¡LLUEVE! ¡LLUEVE! ¡LLUEVE VINO!

Esperando el brindis

No te consumas voz de las estaciones
embriagada de nostalgia y soledad
llenemos este ataúd de girasoles
y desnudemos los vapores con las pestañas

Tu respiración es un pañuelo de brisas
yo no sé…. como…. Ni por que….
Pero estoy atado a tu sonrisa
y guardaré el sol para dártelo cuando caiga la noche.

Se desbordaron los ríos de tequila
partimos la aurora en dos
para crear un mantra demencial
que nos permita ser trigo o polvo o cuarzo.

Combatimos en una guerra donde todos son vencedores
el látigo petálico de la primavera golpea
a la ojerosa eternidad cansada de trasnochar bailando
y esperando el brindis y el pan y la fiesta.

El viento es mi único pastor

Yo no camino detrás de ningún rebaño
el viento es mi único pastor.
Duermo en la quietud del camposanto
oyendo cantar el río,
sin odios, ni envidias, ni pasiones
que incendien mi voz,
aunque la pena me hiera en el alma
amo la vida, y recolecto
los frutos eternos
del dolor.

 

Solo soles

Mi mayor virtud es la de estar solo
aunque me acompañe el mundo en cada paso
tengo un espíritu abstracto, inefable.

Escucho el eco de su voz rapsódica
como una ola que da la bienvenida al mar, y
como una lluvia que se derrama sobre el desierto.

Todas las cosas que sueño o pienso
de pronto se convierten en soles
¿Será que los astros me conocen?

Poesía – Amar o no ser

Amar o no ser
Por que no somos nada sin amar
Solo tentamos el aire con los suspiros
El aire que corre desolado
Y los pajaros que silban armonías profundas
Sangra la herida universal
Y se rompen los eslabones de la historia
Cantan las orquestas del yo
Cantan las estrellas
El caos da a luz constelaciones. Canta tu mirada
No hay tiempo para callar
Por que nada es suficiente
Ni avanzar ni quedarse quieto
Ni gritar, ni callar
Ni amar, ni olvidar
Nada es suficiente
Cayendo al abismo insondable
La ira me infecta como un terrible virus
El alba se ha cansado de brillar en mi
La risa es un arma de la estupidez ahora
No hay felicidad, solo nerviosismo acumulado
Tan liquido, tan absurdo, tan herido
Abro llagas en el bosque de mi conciencia
Nunca me basto ser hombre
Ni siquiera ser dios.

(Fragmento de mi primer libro – El poema vivo)

Poesía – Hierba oxidada

Bajo la luz de esta luna sangrante
Escucho gotas que caen sobre el techo de lámina
La tubería tiene una herida en su vientre oxidado
Ha crecido una hierba en mis cabellos
Hay algo que me persigue en el camino
¿Sera la muerte, será la sombra, serán los otros
Seré yo persiguiéndome a mí mismo?
Tantos poemas, tantas canciones, tantas pinturas
Aviones que atraviesan el aire con sus alas de acero
Satélites que se ríen de la miseria en las alturas del cielo
Oh! Como quisiera llevarte a volar más allá de lo existente
Pero solo tengo estas alas rotas
Y no llegaremos lejos
Dame un lápiz y te construiré un cielo
Solo quisiera verte llover,
Aunque solo soy papel y palabras
Jugando a ser una persona,
Quisiera ser algo más
Quisiera ser una isla majestuosa
Para que tu naufragues en mi
Y descubras el tesoro
Ahogado en mi corazón enlodado
-Somos polvo o somos sal?
Dijo el mono sabio que colgaba de una rama en el árbol parlante con frutos mudos
-Somos semillas
Dijo la poesía moribunda.

 

Poesía – Presagio del ser

Y brotarán áureas vibraciones
en cada palabra sembrada
y escribiré con pasión
hasta liberar el alma
y lloraras , y amaras, y reirás
en el viaje de mi inconsciencia
y cuando el camino surja en tus pasos
habitaré en tus latidos
y  formaré parte de tu espíritu
y dejaré una semilla en tu conciencia
y nos convertiremos en un solo ser
Entonces habrá nacido la poesía.

Reflexión – Once/tres

11 de marzo – Bogota

Últimamente no he podido escribir, no sé cuál sea la razón para no poder hacerlo, pero así ha sido durante las últimas semanas. Además por mi cabeza han pasado nuevas ideas, entre ellas algunas que podrían cambiar mi vida por completo si se volvieran realidad. La verdad este año ha sido maravilloso, pero siento que estoy llegando de nuevo a un punto en el que no percibo nada, no siento inspiración y no reconozco cuál es mi propósito. Quisiera saber porque hay cosas que no funcionan en mi vida cuando se han vuelto tan importantes en ella, me pregunto también por qué la vida ha sido así conmigo este último mes y por qué no me he sabido mantener tranquilo durante largos periodos de tiempo. Me explico, la tranquilidad en mi vida es muy volátil, no dura nada, no trasciende, sino que al contrario no se mantiene, la tranquilidad en mi vida es temporal, bastante a mi parecer. Le pregunto a la vida además: ¿cuándo sabré que quiero para mi vida?

a través de Once/Tres — Camilo Rodríguez

 

El texto es demasiado sincero, me ha cautivado, es una reflexión, aunque hay cierta poesía en el acto de abrirse uno mismo con tanta claridad, como lo hace Camilo.

Poesía – Sofá de nubes

Voy de regreso al origen montado en una estrella fugaz
Estoy encerrado en una jaula con barrotes de popote
La gente de plástico me mira con sus rostros derretidos
Dicen sus lenguas de periódico que estoy loco
Porque ellos van al futuro y yo pretendo volver al pasado
Pero ellos no saben  que al amanecer se desvanecerán
Y yo seguiré de pie  bajo la luz del sol naciente
Como una palma gigante dando sombra en la playa
Y diré – Oh Duerman bajo mis ramas
Y dejaré caer cocos en sus mentes de vez en cuando
Ah! padezco esta ansiedad de crear desde el primer instante
Cuando era el primer átomo y crepitaba en el vacío
Ah! Escucho el ladrido demencial de los perros
Y me pregunto ¿Seré yo ese perro que ladra?
Y da lo mismo saber todo que no saber nada
Esta gente de plástico no tiene ninguna certeza, vamos tan rápido
Que apenas tenemos tiempo para respirar, y caemos
Hasta las penumbras eternas, sin alma
Sin alas, sin paracaídas, sin jetpack,
No existe nada que pueda llenar el vacío dentro de nosotros,
por que yo, tu , ellos,vosotros,los otros
Somos el vacío. ¿Y que? ¿Y que importa?
No sirve de nada llorar, no sirve de nada cantar,
Solo queda esperar en silencio, sentado
Sobre este sofá de nubes
Hasta que me alcance
La muerte.

Poesía – Árbol que da luz

Las estrellas sangran luz en el cielo
los elefantes regresan a casa para morir
un duendesillo murió ahogado en mi zapato
el amanecer se suicido arrojándose a la copa
Y yo te amo.

Los pájaros ya no cantan
la poesía ha muerto
un cuervo florece en mi respiración
la sombra me alcanzó por fin
y yo te amo.

Aunque el mundo sea triste
aunque nazcamos solo para morir
aunque la tierra llore
aunque se abra la corteza y me traguen las placas tectonicas
yo te amaré.

Te amare como un recuerdo
que germina en la memoria,
te amaré como una nota
que florece en el silencio,
te amaré a prisa pero en calma
para que vivamos todo
sin perdernos de nada.

Poesía – Ríos atormentados

El tren grita desesperado
el mediodía se suicida en la hoja de un arbol
la noche frondosa de luciérnagas se apaga
mi sombra se aleja de mi cada día como una avioneta
un ángel se paro en mi ventana
pero ya no me sorprendió
llevaba una ridícula vestimenta
y no pude evitar reírme
Jajajejejijijujujajajejejijijuju
en mi memoria hay un dios enfurecido
que tiene un vacío en medio del corazón
hasta cuando sangrara el sol
¿Por que ya no canta la golondrina?
luz que emana de ti mismo
luz que se hace canción
luz que ilumina el abismo
¿Donde pondremos esta cisterna de flores cósmica?
como aniquilaremos esta ansia de crear
que nos persigue desde el primer átomo
la primavera muere sobre los girasoles
mi boca es una puerta abierta
hacia otras dimensiones
los dioses muertos de mi memoria
se ahogan en el silencio
esas auroras purpuras cubrirán el cielo
aquel mar sera tan profundo como una taza de café
ya no busques en el aire las canciones
dormitan en tu respiración de astro apagado
que tiemblen las montañas
sigamos con este canto interminable
que resuena en el universo desde el génesis
expandiéndose y corriendo en la voz de los poetas
que dibuja planetas vacíos en el espacio
con sangre y con humo de su herida esencia
los rayos se deslizan por el aire
como la pluma que cayó del cóndor dorado
tantos rayos, tantas plumas
la locura ruge desde dentro como un puma de humo
¿Por que se hunden los barcos con sus luces?
¿Por que se duermen los astros?
¿Por que caen los arboles?
se ha liberado el alma encadenada
cantan los ríos atormentados
que inundan y colorean los senderos que nadie ha transitado ni transitará
y siempre en nombre del viento
que nos habla cuando callamos por un segundo
y siempre en nombre de los arboles
que nos dan sus semillas cuando les extirpamos un fruto
para que podamos sembrar otro árbol.

¿Has caminado más alla de la puerta?
Una vez que llegues a donde yo he estado
Jamás  regresarás.

Jaime Jordán Chávez Ordóñez

Poesía – Ego sum, et non sum

Nadie me escucha, nadie me mira, nadie es
consciente ni siquiera de mi existencia, estoy solo
solo como el árbol que cae en medio del bosque
solo como un piano sin melodías
solo como la primera estrella de la noche
solo como la noche sin el día
tengo la misma soledad de Altazor
descendiendo en su paracaídas,
tengo la misma soledad del Major Tom
perdido en la infinidad del universo,
no hay música, no hay almas, no hay luz
solo hay tinieblas, asciendo débilmente
para caer, las sombras que me persiguen
arrastran, silenciarias, mi espíritu
soy y no soy, estoy y no estoy, vivo sin verme vivir
no tengo alma, ni espíritu, ni conciencia
no tengo moral, ni cuerpo, ni vida,
no soy un hombre
¡Soy poesía!

Poesía – Zumbido de la mosca

Desde que naciste, te persigo, te miro, te olfateo
te palpo, te enfermo, te escucho
gritar, reír, llorar, te siento
sangrar, vivir, soñar, y te acompañaré
hasta que tu espíritu haya hecho las maletas y respires
por última vez, al unison
del sucio y efímero zumbido
de una mosca.

Poesía – EL mundo es un chicle

No tengo edad, soy
sueño, tormenta, tiza, y a veces converso
con las piedras
que me juran
haber sido hombres, y ángeles
en algún trópico
donde la luna
se esconde de las noches, y dicen
que mañana seremos de plástico, y lloran
lagrimas corrosivas
por qué no quieren que los mares de cerveza
se desborden en el puerto de las almas, y
provoquen un oasismo.

Por cierto, el mundo es un chicle.

Cuento – El muro de piedra

—No creo que me mate. Daniel no es así.
Isaac caminaba despacio entre las piedras filosas. Iba decaído por la sed y la tierra en sus zapatos hacía que le ardieran los pies. Un polvo de tepetate se le metía en los ojos cuando el viento soplaba, lo obligaba a cerrarlos y a tallárselos con el dorso de la mano hasta dejarlos colorados. Levantó el ala de su sombrero y vio el camino que cortaba la sierra hacia abajo y hacia adelante. Quiso mirar hacia atrás, pero pensó que lo mejor era seguir avanzando sin aflojar la marcha. Sabía que a sus espaldas venía Daniel, manteniendo siempre la misma distancia.
Ya no faltaba mucho para que llegaran al muro de piedra. Habían caminado desde antes del amanecer, casi sin intercambiar palabra. Y aunque al principio le incomodó aquel silencio de ambos, no le pareció raro. Pensó que si no se hablaban era por la oscuridad, porque cuando salieron del pueblo apenas si podían verse las caras. Reconoció a Daniel por el silbido, porque aquélla era la misma tonada que usaba para arriar sus becerros cuando pasaba a caballo por las calles de Tlayolan.
Aquella madrugada, Carmela se levantó antes que él y, cuando Isaac encendió la luz de la habitación, vio que ya le tenía la ropa lista. Salió del cuarto y la vio asomada por la ventana de la calle, como si acechara a alguien:
—Es Daniel. Llegó temprano. Mejor será que te apures, Isaac, porque bien sabes que no le gusta esperar —le dijo. Luego, con pasos de animalito, fue a peinarse al espejo.
—¿Quién sabe qué prisa traiga? —le contestó. Hacía mucho que él y Daniel no iban juntos al monte, porque ya no eran tan cercanos. Y nunca le había pedido que lo acompañara hasta su rancho en el muro de piedra. Pero era buena paga. Todos los que trabajaban con Daniel sabían eso. Que era buena paga y que nada más lo acompañaban los hombres que él mismo escogía.
El viento pasó peinando las piedras, se llevaba la tierra seca y pronto traía más, llena de ese olor como de orines que tiene el polvo de los caminos. Isaac intentó sacudirse una piedrita que se le había metido en el zapato, sin éxito. Miró hacia atrás por encima del hombro pero no podía ver a Daniel. Luego se giró por completo, ralentizando la marcha, aunque sin detenerse. Después de unos segundos —todavía encandilado— lo vio, unos cien metros allá atrás, subiendo despacio. Llevaba el bule de agua en la mano derecha y la guadaña en la izquierda. Y aunque no podía ver su rostro, podía sentir la mirada, fija en él como un cañón.
Levantó la mano para saludar a Daniel, pero no le salieron las palabras. Lo vio bajar, ligero, entre las piedras. Isaac se dio la vuelta para ver de frente el camino y aceleró.
—No me va a matar —repitió unos pasos adelante, mientras la sed lo mordía en la garganta.
¿De quién había sido la idea de que era peligroso que fueran juntos? ¿Fue de la Carmela? ¿Y cuándo se lo dijo? Cuando salió de la casa no, seguro. Fue antes, mucho antes, cuando empezaban a salir apenas. “Ten cuidado con Daniel”, le dijo, “no me gusta cómo te mira cuando estás conmigo”. Él hasta se había reído. “Él no es así, mujer, nos conocemos rebien, desde chiquillos”.
Y con esa sentencia abandonaron el asunto. Porque Daniel no era malo. De muchachos jugaban juntos o corrían con los otros jóvenes del pueblo por las lomas que rodeaban Tlayolan. Los dos competían con frecuencia, e Isaac era quien ganaba en todo porque era un par de años mayor que el otro. Se recordaba corriendo adelante del batallón de muchachos. Se acostumbró a voltear sobre sus pasos cuando les sacaba ventaja en plena carrera, para verlos jadeando detrás suyo.
Así eran las cosas. Y a pesar de la rivalidad, se caían bien. O así lo creyó él. Pero ya grandes se fueron distanciando: Daniel se había juntado con la gente del Moro, y aquello le dio mucho dinero pero también muy mala fama. Entonces dejaron de hablarse. Luego, cuando Isaac se casó con la Carmela, Daniel se fue del pueblo por unos años. Cuando regresó apenas si les dirigía la palabra.
Aquella mañana, cuando Isaac abrió la puerta de su casa, miró a Daniel recargado en una barda, al costado del camino. Estaba quieto, espeso, como cuajado en la noche. En la mano izquierda sostenía aquella guadaña grande y pesada: su hoja reflejaba la luz de la calle y a Isaac le dio la impresión de que parecía una sonrisa.
—Con ese guadañón te vas a cortar el cogote —le dijo, medio en broma. Daniel resopló y contestó algo que Isaac no entendió bien, pero que sonó como un “a mí no”, medio en serio. Luego, Daniel se quedó viendo hacia la puerta, hacia donde estaba la Carmela ya arreglada.
—¡Te voy estar esperando! —gritó cuando iban ya algo lejos de la casa. A Isaac le pareció extraño, porque lo había dicho como al aire, como si no quisiera que la entendieran.
Pensaba en ella ahora que sentía como si unos diablos le caminaran por la garganta. El sudor marcaba cicatrices en la tierra que le cubría el rostro y luego le caía en la ropa o se iba derecho hasta el suelo. Pero él no bajaba la marcha. Ni siquiera la sed que tenía o el bule que ya había visto fulgurando en la mano de Daniel hacían que se detuviera. Él no había traído agua y el camino hasta el muro de piedra era más largo de lo que recordaba.
—No lleves nada —le advirtió Daniel—. Yo ya traigo todo lo que vamos a necesitar. Tú no más asegúrate de estar a tiempo, porque tengo mucho que hacer allá.
¿Iban por el camino correcto? De repente pensó que hacía muchos años que no pasaba por esa vereda, que ya no podía acordarse de ese río de piedras filosas. Pasó saliva. A esa hora el sol estaba ya en todo lo alto. Y el camino estaba solo. Se imaginó que si alguien los mirara a aquella hora, solos y tan blancos de enterregados que estaban, pensaría que estaba viendo fantasmas.
El monte hervía de grillos y una que otra mariposa se le atravesaba en el camino como una advertencia. Volvió a mirar hacia atrás: ahí seguía Daniel. Ni más cerca ni más lejos. Sin aflojar el paso. Y aunque iba tapado con aquel sombrero grande que traía, Isaac pudo sentir sus ojos atravesándole el cuello.
En la madrugada, una jauría de perros les gruñó cuando salían del pueblo. Grandes perros negros que les ladraron desde atrás de un barandal. Parecía que tenían las cabezas pegadas a un solo cuerpo.
—Por aquí tengo sembrado maíz —bufó Daniel, cuando escuchó a los perros—. Pero hoy vamos más lejos, a donde queda el muro de piedra. Allá cortaremos la jaragua para las bestias.
Y él no había protestado porque vio que Daniel había previsto todo, menos una guadaña para él.
—¿Y cómo voy a ayudarte si no traigo con qué? —había preguntado, la voz le salió como del fondo de un pozo.
—Cuando lleguemos allá te voy a dar todo lo que necesites —gruñó Daniel.
Y fueron juntos.
Los pies le pesaban tanto que los iba arrastrando entre las piedras. Sabía que de un momento a otro se acabaría el camino para ambos, y entonces ya ninguno podría dar un paso adelante. Desde algún punto a sus espaldas, en pausas, le llegaba aquel silbido que conocía tan bien, porque lo había escuchado a veces, rondando su calle.
Al principio la Carmela se lo decía, que desde que había vuelto al pueblo Daniel se paseaba mucho por ahí. Que no le gustaba cómo la veía cuando andaba sola. Que tenía ojos de perro con hambre. Pero él nunca le hizo caso. Luego, sin razón aparente, Carmela ya no le contó nada. Y el silbido de un día para otro también dejó de escucharse. A pesar de todo, aún se encontraba a Daniel en las noches, pasando con sus animales por enfrente de su casa.
Miró hacia atrás. El camino era muy largo. Apenas pudo limpiarse la tierra de los ojos y de la boca reseca. Vio el bule que colgaba del fuerte brazo de Daniel, a quien nunca había visto así de esforzado. Aquél tenía una guadaña. Y él nada. Y aquel pedazo de fierro que parecía una sonrisa le parecía grande, del tamaño del mundo, y pesado, tan pesado como la vida. Ya estaban muy lejos del pueblo, lejos ya de la Carmela, que había gritado “¡Te voy a estar esperando!” como si lo dijera al aire, a la calle, a la noche, pero no a él, a Isaac, su marido. Se imaginó el campo caliente y silencioso; tuvo ganas de detenerse y dejar caer su cuerpo en la arena.
—Es por esta vereda. Vete tú por delante, yo iré en un rato —le había dicho Daniel, cuando se separaron. Luego se quedó sentado a la sombra de un árbol junto al camino, mirando el suelo—. Cuando acomode todo te alcanzo —dijo, pero se recostó y cruzó los brazos, esperando que el otro se fuera.
Isaac avanzó sin oponer resistencia, y pronto dejó atrás a Daniel. Frente a sí vio el camino de piedras que se abría como la boca de un muerto. Se acordó de todas las veces que había sido así: él avanzando al frente de todos. Siempre fue el más rápido, el que corría delante de los demás y se giraba para verlos tras de sí, jadeando. Y ahora recordaba que, de entre todos, distinguía el rostro de Daniel, que lo miraba con ojos de animal herido, porque no le gustaba perder. Ahora era diferente porque Daniel dejó que se alejara. Pronto llegarían al muro de piedra y ya no tendrían para dónde hacerse.
Ya todo se hacía más claro.
Se dio cuenta de que sus pies se habían estancado y empezó a escuchar aquel silbido cerca, cada vez más cerca. Se imaginó a Daniel detrás de sí, a aquel Daniel que de repente se le figuraba tan grande, tan sonriente como una calavera. Cuando sintió que lo tenía a sus espaldas se echó a correr entre las piedras filosas, resbalando y dando traspiés a lo largo de aquel camino que ahora era pura bajada. En la carrera sintió las piedras metiéndose en los zapatos y rasguñándole las plantas de los pies. Corrió durante todo el rato que se lo permitieron sus pulmones, hasta que sintió la sed abriéndole llagas en la garganta.
Pasaron varios minutos hasta que se detuvo, jadeando, a la mitad del camino. “Pero qué necesidad tengo de correr”, pensó, aferrado a una última ilusión. Quizás todo estaba en su mente. Quizás el buen Daniel se había quedado allá atrás, sorprendido, viéndolo en la carrera. Y cuando lo alcanzara le preguntaría, con tranquilidad, “¿pues qué prisa traes?” y las cosas quedarían así, de amigos, bajo aquel sol que quizás brillaba de esperanzas.
Pero cuando se dio la vuelta, cuando quiso ver a Daniel allá lejos, como un punto en la distancia, se dio cuenta de que aún estaba allí, a unos cien metros, con la guadaña en la mano. Se secaba el sudor con la manga de la camisa empolvada. Y jadeaba. Isaac sintió en él la misma resolución que había sentido el día anterior, cuando él y Carmela se lo encontraron en el centro del pueblo.
Cuando lo vieron de lejos, la Carmela se le abrazó con fuerza y lo prendió a besos. Él la siguió con gusto. Y hubiera seguido por un rato más, pero Daniel se acercó a ellos, lo agarró del brazo y le dijo, decidido: “Necesito que vengas conmigo mañana a mi rancho”, se lo dijo como pidiéndole pero también como si se lo ordenara. Y él sólo pudo decirle que sí. Con aquella misma resolución lo había seguido todo el camino hasta el muro de piedra.
Daniel le dio un trago al agua y se le quedó viendo, con ojos de perro con hambre. Después reanudó la marcha e Isaac, vencido, empezó a mover sus pies.
Poco tiempo pasó antes de que viera el muro de piedra, alzándose como una lápida frente a sus ojos. Pensó en Carmela, que había gritado “¡Te voy a estar esperando!”, con una voz que al principio le sonó como una advertencia, pero que ahora reconocía como el llamado de un animalito en celo. Luego pensó en Daniel, que todavía sentado le había dicho, “Vete adelantando, yo te alcanzo. De todos modos el camino de los dos acaba donde mismo”.
A lo mejor si rogaba, si le decía que él se iría a vivir lejos del pueblo. Que ya nunca iba a volver. Que le diera nada más un chorro de agua para apagar la sed. Que tan amigos. Pero no. Nada de eso podía decirle porque había una mujer de por medio.
El grito de Carmela lo golpeó como un martillo.
Lentamente llegó hasta el muro de piedra. Miró el monte todavía tierno que se extendía hacia el horizonte: nada de pastura, ni una yerba que cortar. Luego vio hacia arriba y sintió que el peso del sol lo vencía. Allí terminaba el camino de ambos. Se dejó caer de rodillas en la tierra y agachó la cabeza, como los becerros. Cerraba y abría los ojos, con la mirada atenta hacia las piedras. Ya no escuchaba el silbido, pero de algún lugar detrás de sí le llegaba el rumor de unos pasos que se acercaban. Cerró los ojos otra vez.
Se concentró en el sonido.
—No me mates —alcanzó a decir.
Y los pasos se oyeron cada más cerca a sus espaldas, hasta que la sombra de Daniel cubrió su cuerpo por completo.

Fin.

  • Hiram Ruvalcaba

Poesía – Elefante

¿Por qué sera?
Que las noches me recuerdan a las mañanas
y las mañanas a las noches y todo se me va
pero todo se me regresa
y me caigo pero en donde caigo
siempre me acomodo
y me atoro pero donde me atoro
es justo donde cabía
y me siento tan confortable
como un elefante agonizante
que regrese a casa.

Poesía – Voz eterna

Florece en la eternidad esta voz, tormento de tormentas, arbolaria y abyecta,
lumbraria e insurrecta, diástole y sístole del reflejo
parpadeo de dios, camina sobre los sueños, se intensifica
para llenar este vacío hambriento, emana, fluye
en el rabión de las respiraciones, baja, sube
en el ascensor de las épocas, desgarra
la tela de la cortina, viola la matrix
y siembra en el tiempo
un nuevo color.
Florece en la eternidad esta voz….

Poesía – Dios

¡Oh Dios! ¡Ya no me juzgues más!
Tu no sabes lo que es ser un hombre
no fornicaste ni fornicarás
en la evanescencia de las pasiones
no te arrancaste la divinidad
con un puñado de poemas y canciones
no alimentaste a las vacas
ni rociaste día a día los arroces
jamás disfrutaste del vicio
jamás fuiste la sombra de un nombre
jamás has temido por tu vida
jamás has sufrido heridas por amores. Todo en ti ha sido eterno
estas fundido a la cosmogonía
te siento respirar en mis pulmones, y te miro de lejos
en el reflejo de mi espejo
cantas en la melodía de los ríos, y eres el manantial oculto
en las entrañas de la montaña
duermes en la inocencia de los niños, y eres la luz
que besa la piel en las mañanas
habitas en el vientre de una madre , y en la nota
que baña de colores el aire
¡Oh dios! ¡Ya no me juzgues más!
Admira la grandeza de mi esencia
que también es la tuya. Todo el espacio
del universo no sería suficiente
todo el tiempo de la eternidad
todos los instantes infinitos
no serían suficientes para retener esta esencia
y si los poetas callásemos y esta dimensión se perdiese
¡Oh creador! ¡Oh Ala! ¡Oh Jehová! ¡Oh Dios! ¡Oh Krishna!
Tu nunca cesarás de estar en todo
porque somos el único ser y la única esencia
por que somos el único espacio y el único tiempo
porque estamos sin estar, porque somos nuestro padre
y somos nuestro hijo, porque somos nuestro dios
y somos nuestro espíritu.

Embrión

Te tomo de la mano
Te llevo a la mañana
Embrión luminoso de fe
Serán soles tus manos en el primer día
Las estrellas dormirán en tus parpados
Desde mi época a la tuya solo habrá un instante
De pájaros extintos. Que se van. Que se pierden.
Que anochecen en estas letras mientras yo canto.

Cronopio maldito

Ah! Soy el cronopio maldito, canto y pinto
Hasta abrir mares y cielos
Pero vivo en un mundo de personas sordas y ciegas
Que solo ríen y gritan.

Padezco la desesperación del espíritu seco
El inevitable sosiego de la noche herida
Las palabras que canto solo son sonido
El viento se burla con sus muecas.

Abordo un extraño tren que viaja sin destino
La razón hace el amor con el instinto
Sobrevivo como un recuerdo que germina
Y transcurro en el papel y la tinta.

Poesía – Cisnes de nube bailan en el aire

Haremos el amor
en el corazón de la media noche
antes de caer en la profundidad de la inconsciencia.
Haremos el amor
durante los amaneceres grises
cuando caminemos bajo la sonrisa del sol desvestido.
Y viviremos sin adioses ni finales
y construiremos un puente entre nuestras almas
y soñaremos un sueño que será vida.
No allá afuera en esa cárcel de espacio y tiempo,
Aquí adentro de nosotros mismos
donde lo efimero puede convertirse en eterno.
Resucitaremos los recuerdos con lápices
hablaremos en nuestro propio lenguaje
interrogaremos juntos los paradigmas.
Y diremos las cosas que no se deben decir
y copularemos hasta dar a luz un nuevo color
y pintaremos nuestro color en el aire
y cuando ya nada quede,
ahí estaremos nosotros.

Poesía-1945

El buitre de acero sobrevuela la ciudad
desprende una ojiva de su vientre,
un destello cegador oscurece todo,
un estruendo sacude el sonido,
¡La ojiva explota!
Nace un gran hongo de niebla
oscuro, con un tinte violáceo,
y el gran hongo se extiende
hasta devorar la ciudad entera,
tu piel se escurre en el suelo,
tus ojos salen de sus cavidades,
y mueres más pronto que una mariposa.
la humanidad ha muerto,
la estúpida inteligencia humana,
ha creado la peor de las armas.
Agradezcámosle a Einstein,
idolatrémoslo.

Fragmento de mi primer libro.

Se acerca el descanso eterno
Brota la luz que brilla en nosotros
Todos seremos uno en el Zion
Dios se volverá loco después de escuchar tantas plegarias muertas
Los querubines llorarán cielos
Se asomaran en ti nuevos rostros
Nacerán halos de compasión
Cuando la primera molécula crepite en las penumbras sempiternas
Habrán cementerios de pájaros
Alucinaciones tantalicas darán a luz
El instinto desatado y hermoso
Bienvenirá a los hijos del aire a reinar en este mundo sin gemas
Los búhos traerán primicias
Vendrán nuevas criaturas insignes
Se abrirá la floresta del edén
Caminaremos siempre sobre la huella del sufrimiento inexorable
Ni la sabiduría de la noche
Podrá llenar el vacío insaciable
Heriremos al espacio/tiempo
Se perderá en el tiempo y el cosmos este fenómeno alado y ligero
Ya no ladrarán los perros
Los elefantes regresaran a casa
No habrá piedad para dios
En este nuevo universo confuso y abierto en todas las direcciones
Donde el infierno y el edén se mezclan en el polén de la vida.

Jaime Jordán Chávez Ordóñez

Un registro del 2017

Gotas campaneando en un techo de lámina
Suspiros desnudos en el aire
El eco de una tormenta
El pétalo de una noche
The great gig on the sky
Librero, cama, manzana podrida, comics
Piano, fotografía, hierba, zapatos, ropa
Y un bolígrafo desangrándose en la hoja.

Cabezas rodando, mujeres violadas, personas desaparecidas
Elecciones ficticias, votos manipulados, un gran muro yankee
Patria violada, patria puta, patria vendida, patria extinta.
El mercado prostituye el arte
Diseñan algoritmos de falsa creación
Se escriben cantos sobre culos
Música clásica-poesía-teatro- arte puro; Underground.
Sonidos de máquinas-reggaetón-cine comercial; Fama.
Se alimenta la insensatez humana, para proliferar el dominio.
Humanos aprisionados en celulares
Yates lujosos descansan en el mar del ostento
Monedas invisibles, mendicidades capitalistas
Millones de personas mueren de hambre
Satélites idiotas se ríen en el espacio
ONU puta de Estados Unidos
Venezuela, ultrajada por los medios
Palestina, acribillada por Israel, Usa, Francia, Rusia.
En Argentina, Macri representa el fascismo latinoamericano
Y en México, prolifera la misma dictadura de siempre
Aunque cada vez más pútrida.

Es para llorar…. No
Es peor
Es para arrancarse la lengua con los dientes
Sacarse los ojos con las manos
Reventarse el hocico en una banqueta
Y atravesarse los tímpanos con un picahielos
Que yo sea poeta, y ante todo esto
Los poetas solo sirvamos
para ladrar como perros con miedo.

Hay poetas

Hay poetas
Que son constelaciones de sueños
Pájaros que aprendieron a caminar
En este mundo de gente a pie.

Hay poetas
Que florecen como la primavera
Dejando semillas del futuro
Sobre los cuerpos inertes.

Hay poetas
Que abren las puertas con un soplido
Y hasta el tiempo llora
Cuando los escucha cantar.

Hay poetas
Que son espejos quebrados
En un millón de pedazos, y reflejan
Todo cuanto pasa frente a ellos.

Hay poetas que pasan volando
como una estrella fugaz
frente a las miradas cegadas
de los hombres esclavizados.

Hay poetas
Que naufragan en islas donde nadie ha pisado
Y viven negando este mundo sin luz
Y desaparecen sin dejar rastro.

Hay poetas
que lloran hasta liberar el alma
son tiernos como una primavera helada
y navegan hasta perderse en el mar.

Hay poetas
Que construyen
Ciudades, castillos, y murallas
Con sus lagrimas de mármol.

Hay poetas
Que no escriben un solo verso
Y se enamoran de la vida
Y viajan en un suspiro que dura toda la eternidad.

Hay poetas
Que son aeroplanos descompuestos
O avionsitos de papel
Ajenos a la tierra donde no hay huellas.

Hay poetas
Que son una estación de tren abandonada
El Titanic hundido en el fondo de mar
La fotografía que nunca fue tomada.

Hay poetas
Que hablan en el lenguaje de los arboles
Y tienen ojos de gato siamés
Y rugen como una orquesta salvaje.

Hay poetas
Que corren descalzos bajo la lluvia
Y aman todas las cosas del mundo,
Esos son los mas raros en estos días.

Las vibraciones del espiritu

Se terminó el infinito en tu respiración
El alma descalza corre en el tiempo
Las flores nacen en la conciencia
Ya no hacen faltas papeles para escribir

Hay tanta poesía en todas las cosas
Que al final solo es necesario abrir los ojos
La transparencia luminosa y desatada
Ahora es una llovizna acariciando tímpanos

El melifluo de las gotas que caen
Los recuerdos abrigados en sueños
La ceguera inevitable de los hombres
Nada es capaz de entenebrecer este cantico.

Aunque me fuercen
Nunca voy a escribir un solo verso oscuro
Ya hay demasiadas tinieblas
En estos días plagados de funerales.

Es tiempo de volar por un sueño
Que avive las vibraciones del espíritu.

Amanece tu piel

Desde que llegaste a mi vida como un presagio divino
cantan las piedras, danzan las luciérnagas,
y el infinito termina
en la brevedad de tus suspiros.

Florece la música en el aire,
el tiempo fluye como un rabión,
basta una sola mirada tuya
para detener la rotación del mundo.

Toda la vida tiene poesía,
ha nacido un nuevo color,
hay un puente tendido
entre nuestras almas perdidas.

Ya no temo en esta tierra herida
donde la gente desaparece sin razón,
porque hasta los días más oscuros
amanecen en tu piel.

A ti

A ti
que después de siglos y siglos de metamorfosis molecular
te encuentras leyendo este poema en algún lugar del mundo.
A ti
que estas en mi respiración, en mis palabras, en el aire
en mi alma, en el día, en la noche, y en las estrellas.
A ti
que eres eterno y nunca te has dado cuenta.
A ti
que eres mayestático como las auroras boreales.
A ti
que nunca has dejado de soñar despierto
A ti
que hoy navegas en el mar de mi alma.
A ti
que llevas el universo guardado en los ojos.
A ti.