Inmortalidad del poeta

Una noche la transparencia de los astros
quedo inscrita en las paredes de tu piel,
cuando, de pronto, padeciste el horror de ser
y lamentaste en vano tu poética fortuna,
todas las inmortalidades te parecieron falsas
solo persevero la tuya, poeta hermano,
y esa inmortalidad te descuartizo con su tortura,
e inundo tus palabras.
pero de nada sirvió eternizar y trascender
de nada sirvió, de nada.
Te encerraste en ese caparazón transitorio, y escupiste
sangre en las hojas de papel.
Pasaste volando frente a los hombres como una estrella fugaz
y te quebraste en lenguas y ojos.

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Hay poetas

Hay poetas
Que son constelaciones de sueños
Pájaros que aprendieron a caminar
En este mundo de gente a pie.

Hay poetas
Que florecen como la primavera
Dejando semillas del futuro
Sobre los cuerpos inertes.

Hay poetas
Que abren las puertas con un soplido
Y hasta el tiempo llora
Cuando los escucha cantar.

Hay poetas
Que son espejos quebrados
En un millón de pedazos, y reflejan
Todo cuanto pasa frente a ellos.

Hay poetas que pasan volando
como una estrella fugaz
frente a las miradas cegadas
de los hombres esclavizados.

Hay poetas
Que naufragan en islas donde nadie ha pisado
Y viven negando este mundo sin luz
Y desaparecen sin dejar rastro.

Hay poetas
que lloran hasta liberar el alma
son tiernos como una primavera helada
y navegan hasta perderse en el mar.

Hay poetas
Que construyen
Ciudades, castillos, y murallas
Con sus lagrimas de mármol.

Hay poetas
Que no escriben un solo verso
Y se enamoran de la vida
Y viajan en un suspiro que dura toda la eternidad.

Hay poetas
Que son aeroplanos descompuestos
O avionsitos de papel
Ajenos a la tierra donde no hay huellas.

Hay poetas
Que son una estación de tren abandonada
El Titanic hundido en el fondo de mar
La fotografía que nunca fue tomada.

Hay poetas
Que hablan en el lenguaje de los arboles
Y tienen ojos de gato siamés
Y rugen como una orquesta salvaje.

Hay poetas
Que corren descalzos bajo la lluvia
Y aman todas las cosas del mundo,
Esos son los mas raros en estos días.

Poesía libre II

En el tapiz de las constelaciones
Puedo ver la última herida del universo
Se derraman las creencias los prejuicios y las ideologías
El revolver vuela hasta la ventana del poeta
La exterminación del nirvana debe concretarse
Un ser tiene que morir para el nacimiento de uno nuevo
Y la poesía florecerá como un nuevo color
y volverá el árbol a ser semilla
y volverán las cenizas a ser cigarro
y volverán la piedras a ser lava
y volverá el hombre a ser polvo de estrella.

(Fragmento del poema vivo)
(Autor: Jaime Jordán Cháve Ordóñez)

Soneto dorado

Nutres al mundo con tu belleza,
Tu voz es la mas bella melodía,
Encarnas a la infinita pureza,
Eres hermosa como una sinfonía.

Todo en ti tiene aires de grandeza,
Me recuerdas a la palabra utopía,
Naciste inscrita en la cosmogonía,
Eres una proeza de la naturaleza,

Eres brillante cual aurora boreal,
Iluminas el oscuro y triste vacío,
Dibujas en la conjugación astral,
Encandeces el invierno más frío.

Oh poesía! Por fin te he encontrado,
Oh poesía! Nuestro reino ha comenzado.

(Este es un poema que escribí hace bastante tiempo,
pero quería mostrárselos, espero que les guste.)

Casa (Colaboración de Alejandro)

Esta casa, ejemplo de intuitivo diseño.
Esta casa caída del árbol.
Esta casa pintada de epopeya.
Esta casa in – separable del planeta.
Esta cosa de espacio y nacimiento.
Esta, esta casa, fue construida antes de cualquier imperio, antes de cualquier paisaje calcado por el compás y el astrolabio.
Toca a su puerta con las manos de tus ancestros más felices.

Alejandro Ruiz

Poesía libre

Amar o no ser
Por que no somos nada sin amar
Solo tentamos el aire con los suspiros
El aire que corre desolado
Y los pajaros que silban armonías profundas
Sangra la herida universal
Y se rompen los eslabones de la historia
Cantan las orquestas del yo
Cantan las estrellas
El caos da a luz constelaciones. Canta tu mirada
No hay tiempo para callar
Por que nada es suficiente
Ni avanzar ni quedarse quieto
Ni gritar ni callar
Ni amar ni olvidar
Nada es suficiente
Cayendo al abismo insondable
La ira me infecta como un terrible virus
El alba se ha cansado de brillar en mi
La risa es un arma de la estupidez ahora
No hay felicidad, solo nerviosismo acumulado
Tan liquido, tan absurdo, tan herido
Abro llagas en el bosque de mi conciencia
Nunca me basto ser hombre
Ni siquiera ser dios.

(FRAGMENTO DEL POEMA VIVO)

AUTOR: Jaime Jordán Chávez Ordóñez