Poesía

”Te amo azul. Azul te amo.
Así como un niño que nunca vio el mar”

-Guillermo Cabañas

Cuando la luna se desvanezca sin piedad.
Cuando la oscuridad se instale sobre tu piel.
Y una tonada inasible se refugie en tus timpanos.
Regálame una mirada sin lluvia.

Ámamesufremellévamecrucifícame
no me digas adiós, no me dejes solo
libérame de esta prisión silenciosa
dónde la música es frágil y transparente.

Pronuncia la luz que se remueve en el abismo.
Conserva el fruto de la contemplación dispersa.

Y me volveré una parte muy intima de ti,
y nunca, nunca más nos alejaremos, y te veré
pura, como nadie nunca te vio, y me verás
loco, escribiendo versos que solo yo comprendo.

Y así me amarás, y así te amaré,
y comprenderás entonces que no somos medias naranjas
si no más bien, dos enfermos de soledad
que comparten las mismas cicatrices en el alma.

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Vivo

De pronto me siento vivo.
Es como si hubiera estado inmerso en un profundo sueño.
Toco mis frías manos y siento su textura,
veo mis dedos mordidos y mis uñas diminutas
escucho mi respiración y mis latidos.
Me siento como un pájaro que vuela por primera vez,
ahora lo entiendo, la vida no es un sueño,
la vida es un despertar.

Sin darme cuenta me voy lejos
Sin ver la vida que me rodea,
Sin poder echar raíces en la tierra.
Hasta que caigo desde el cielo
sobre mí mismo, o me quedo dormido,
cansado de esperarme.

No estoy aquí, ni estoy allá,
estoy en otra parte dónde sólo yo sé llegar.
No siento calor, ni frío ni nada,
se me van cayendo la piel y las cortezas.
Me estoy haciendo aire.

Tal vez un día encuentre lo que busco.
Tal vez un día ya nunca volveré.
No lo sé. No lo puedo saber.
Sólo me queda esperar en silencio
hasta que llegue el amanecer.

Elegía

He muerto esta noche.
Tengo abiertas las heridas
y mi sangre corre y corre
a través de la banqueta fría.

He muerto esta noche.
Los vientos traicionan mi alma
y me llevan por cualquier lado
mis ojos son girasoles marchitos
y mi pecho es un nido sin pájaros.

He muerto esta noche.
Solo he venido a verte pasear una vez más
a través de esta calle oscura y fría
para amarte en silencio.

He muerto esta noche.
Cuanto me duele tener que irme así
sin haber encontrado jamás
la última palabra para mi primer poema.

He muerto esta noche.
Aquel pájaro ya no canta más.

Si muriera

Si muriera,
mi sombrero sería muy grande
como para que alguién se lo pusiera,
El general ya dió la orden
el enemigo esta allá….
Pobres soldados domesticados
pobres vástagos de sal.
Que tristes son los inviernos cálidos
ya es tiempo de resucitar el polvo.
Que tristes son tus ojos de hospital
y tu piel ¿Porqué dice tan poco?
Ah! Ah! Pero si muriera
el cielo se te caería encima
y el viento te arrancaría las orejas.