Mirada sin lluvia

”Te amo azul. Azul te amo.
Así como un niño que nunca vio el mar”

-Guillermo Cabañas

Cuando la luna se desvanezca sin piedad.
Cuando la oscuridad se instale sobre tu piel.
Y una tonada inasible se refugie en tus timpanos.
Regálame una mirada sin lluvia.

Ámamesufremellévamecrucifícame
no me digas adiós, no me dejes solo
libérame de esta prisión silenciosa
dónde la música es frágil y transparente.

Pronuncia la luz que se remueve en el abismo.
Conserva el fruto de la contemplación dispersa.

Y me volveré una parte muy intima de ti,
y nunca, nunca más nos alejaremos, y te veré
pura, como nadie nunca te vio, y me verás
loco, escribiendo versos que solo yo comprendo.

Y así me amarás, y así te amaré,
y comprenderás entonces que no somos medias naranjas
si no más bien, dos enfermos de soledad
que comparten las mismas cicatrices en el alma.

Poemario: Sangrante Luna. Parte I

Todos los pájaros de mi nido se han ido ya.
Estoy sólo en medio de la tempestad.
Pienso en la temible oscuridad de la muerte
y en los rostros que nunca regresan.
Pienso en la acumulación de tantos sueños
y miro hacia el horizonte que se aleja.
Este mundo me duele en todo el cuerpo
siento los ríos, las flores, el mar, y la tierra,
Hoy, me siento enraizado con la eternidad.
Hoy, soy; el que soy, el que fui, y el que será.

Maneras de escuchar el llanto de un siglo

Estamos desnudos uno frente al otro,
como dos patrias separadas por una frontera
como un sol rojo durante el atardecer
como dos flores naciendo durante la primavera.
(Lejos del tiempo, fuera del espacio)
cuanta tempestad, cuanto dolor, cuantas vidas
y aún así pudimos nosotros, por capricho del destino
estar juntos en este punto del universo,
mira amor; mira el campo, mira el cielo, mira la luna,
que a través de tus ojos todo es más bello.
Descálzate. y camina sobre el aire
y yo en cambio viviré hasta el último de mis días
amando los más íntimos detalles
de tu risa y tus cabellos, de tu voz y de tu aroma,
y sobre todo esa forma extraña
que tienes de cantar en silencio.