Viernes sin salsa pero no es viernes

hoy es un viernes sin salsa
de un agosto
que todavía no ha llegado y el enjambre de violines
sangra en la bocina más que una herida de balazo, y el caso
es que mientras estos pobres viejos lloran en el velorio
un bebé llora por primera vez en algún hospital del mundo
Es el parto y su resplandor, es la muerte y su obscuridad total
¿Cómo haremos para romper el ciclo?
¿Y si lo rompemos qué cosa pondremos en su lugar?
miserablemente caminamos ciegos, a tientas
revolcandonos juntos entre la mierda y el plástico
llueve torrencialmente, pero lo que más llueve
son las ojos de aquella niña. ¡Cómo llueven!
entre sus manos, caramelos vivientes
están enloquecidos de tanto miedo
y lloran como la gente cuando son triturados por los dientes.

Telarañas

primero telarañas me enredan la conciencia
después camino pacíficamente
con las alas arrancadas, dando miel en el oásis
estampado
por la opaca luz
de las discusiones políticas
buscando al menos, un vientre para convertirlo en hogar
una mirada para nombrarla principio de todo
notas que vayan más allá de mi, alaridos que disfracen el silencio
para saciar la necesidad de ofrecerle una arañita
a esta pobre gente que ya no puede sentir p o e s í a.

Bolsilas llenas de piedras

Este poema lo encontré
en la ventana
sinceramente buscaba el unicornio azul
no me conformo con un puñado de espejismos sonámbulos
siento los bolsillos pesados, llenos de piedras,
arrastrándome hacia abajo , hasta los suburbios insospechables
del pequeño pueblo, con hermosas iglesias
y una ruiseñor que todos los días se pregunta
porque decidiste no volver al parque
¿Porque decidiste no volver al parque?

Atardecer sin sombra

Esta tarde se murió mi sombra y no lloré
ni puse un pie al otro lado
ni navegue en las recurrentes distancias de la soledad
me quedé a esperar el día en silencio
como queriendo no existir por un instante.
Transcender más allá de mi mismo
mientras el cuerpo se desvanece
como en el cielo las nubes
cuando rompen a llorar
sobre la tierra.
¿Qué me deparará el tren cuando se vaya
y se haya retraído todo signo e idea expresable
y las divergencia posibles entre lo que se vive y lo que se sueña?
¡Mira el fruto infinito! ¡Se está pudriendo en la rama más alta!
nadie podrá beber de su néctar
y todo será abstracto al intentar nombrarlo.

Ventana abierta

La ventana se abrió de golpe

derrotada por la tempestad.

Los perros callejeros aullaron

temerosos, buscando refugiarse

debajo de algún automóvil.

Yo me paré a cerrar la ventana

pero después me arrepentí,

y decidí dejarla abierta para siempre.

Aunque las gotas que se filtraban

casi no me dejaban dormir,

bramando por todas partes

sus lamentos de agua.

Ven. Ven.

Ven. Ven. Ven yendote. Ven a ti.
Ardiente oscuridad. oculta golondrina
transfiguración de los días.

Móvil tierra de nostalgias donde echamos raíz
prolongandonos para vivir eternamente
o al menos olvidarnos de la muerte.

Ven. Ven. Ven yendote. Ven a ti.
probeta del espiritu, vestido de los sueños,
lejano organo de mi cuerpo.

Hoy

Hoy el viento baila junto a mí
los luceros recién infinitos dan vueltas
tentando la montaña a moverse contra el límite
aire que habla y dice más palabras de las que hay
guerrero siguiendo con su inevitable destino
divinidad que no deja de secarme la vida
embriagada de tiempo y eternidad.
no pueden sentir esta sensación
porque es lo que se siente ser yo,
espíritu chispeante en el horópter
fracaso rotundo del corazón
pies resbalando sobre el pensamiento
cachorrito perdido en un barrio triste
aullando a la luna. Temblando de frío.