Ventana abierta

La ventana se abrió de golpe

derrotada por la tempestad.

Los perros callejeros aullaron

temerosos, buscando refugiarse

debajo de algún automóvil.

Yo me paré a cerrar la ventana

pero después me arrepentí,

y decidí dejarla abierta para siempre.

Aunque las gotas que se filtraban

casi no me dejaban dormir,

bramando por todas partes

sus lamentos de agua.

3 comentarios en “Ventana abierta

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