Ven. Ven.

Ven. Ven. Ven yendote. Ven a ti.
Ardiente oscuridad. oculta golondrina
transfiguración de los días.

Móvil tierra de nostalgias donde echamos raíz
prolongandonos para vivir eternamente
o al menos olvidarnos de la muerte.

Ven. Ven. Ven yendote. Ven a ti.
probeta del espiritu, vestido de los sueños,
lejano organo de mi cuerpo.

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Hoy

Hoy el viento baila junto a mí
los luceros recién infinitos dan vueltas
tentando la montaña a moverse contra el límite
aire que habla y dice más palabras de las que hay
guerrero siguiendo con su inevitable destino
divinidad que no deja de secarme la vida
embriagada de tiempo y eternidad.
no pueden sentir esta sensación
porque es lo que se siente ser yo,
espíritu chispeante en el horópter
fracaso rotundo del corazón
pies resbalando sobre el pensamiento
cachorrito perdido en un barrio triste
aullando a la luna. Temblando de frío.

Iría

No miras mas la noche
te quedas hermosamente callada
con tu mirada de puerta a medio abril
ya lejos para siempre del mundo.
¿Quien te hizo así tan cristo?
Iría a la fecha en que lloraste
para recoger tus lágrimas
y mirarlas como un espejo.
Iría cerca de tu alma
sedienta de infinito
para abotonar el vacío
de tu corazón.

La tragedia del siglo 21

El hombre se ha convertido en máquina.
Una lagrima cae pero se queda congelada
unos ojos me miran pero son ciegos.
Me quedo solo con el alma transformándose
asfixiado de vivir atrapado en esta prisión
idéntica a la de otros hombres
que viven hoy y son tan prisioneros como yo
sin nisiquiera darse cuenta o detenerse a pensarlo.

El reposo del fuego ya no toma forma en los desiertos
las siluetas ya no van formando palabras en el aire
muy lentamente, casi imperceptible, algo así como un parpadeo del mundo
o cualquiera esas otras cosas enormes de las que formamos parte.

ahora el febrero se ha roto en trozos de conciencia. Se desvanece la tierra
el hombre se convierte en poesía y la poesía en texto y el texto en idea
y la idea en nada. Pero… De vez en cuando
las cosas dispersas se reúnen
para durar eternamente.

¡Alguien le lanzó un arpón a la ballena!

Platicando con un árbol en abril

Aquella fría noche de abril
el árbol me dijo angustiado;
dar frutos es doloroso
la primavera no me gusta tanto
y tengo mucho miedo de convertirme en un mueble.
te diría que me prendas fuego
pero cuido los nidos de mis ramas
porque los pájaros todavía cantan.

Después nos tomamos unaas cervezas miller
y fue una tarde como cualquier otra.
Yo y el árbol nos mantuvimos en silencio
No volvio a surgir tema de conversación.

Loca tormenta

Se acabo la loca tormenta
permanece la frialdad del humano corazón
disfrazado de neblina
cual duende oscurantista que baila y canta
aunque no haya música
en todo este universo silencioso
poseido por una enorme, pasión acumulada, reluciente
propagandose por todo el mundo
con una intención manifestada
de nunca hablar a traves de la boca si no a traves
del corazón y el alma.

Migajas

Alegre cuervo, nube que no quiere llover,
blancura aterciopelada, goteo continuo de las lluvias
derramadas reinas extinguiéndose y mojando
la cabellera del dios dormido con una música suave
que vuela en completa libertad a través del aire
con luz de supernova a punto de morir
¿pero la supernova quien es? ¿Como se llama?
¿Y acaso no es una triste imagen que solo existe
debajo de nuestros párpados mientras los ojos se cierran?
Ah el mundo quisiera un pedacito de mi tristeza
pero yo les daré las migajas de mi soledad
no soy tan generoso, las nubes se alejan
y he aquí la realidad de la vida
un hombre escribiendo acerca
de su efímera entrega a las palabras
que viven y sonríen como las personas
reposadas sobre los brazos de un instante
viniendo eternamente hacia nosotros.

Pasajero de la brevedad

El país, esta rama, aquel pájaro, se ven tristes.
la gaviota no desciende al mar porque los peces no nadan hoy
el sol no quiso salir y sigue siendo noche desde hace varias semanas
la primavera ahora es invierno verano y apocalipsis
el hombre sabe que es pasajero
pero miente para olvidar la brevedad
de este mundo y estas cosas que nunca dejan de morir
irremediablemente pesarosas y gloriosas e instantáneas pero no como una sopa
más bien como un parpadeo que se lo lleva todo
conforme pasan las horas y se lleva la vida y se alza y vuelve
y va y viene y se desnuda y se viste y se duerme y se despierta y nace y muere y
son
los menos aquellos momentos cuando por fin
nos
sentimos armoniosos con el entorno pero solo es por un instante
y en ese instante como que podemos
besar el mundo y contemplar
el país, esta rama, aquél pájaro
y su tristeza. Sintiendo
los

08:43 p. m. 15/04/2019

Ví a mi alrededor y todo se estaba muriendo
pensé en tí y en la dulce forma de tu lejanía
queriendo abrazar el cabrito perdido de tus ojos
estaba en algo, no recuerdo en que.
La palabra me dijo dónde estabas aquel día.
Y me dieron ganas de ir. ¿Pero si tú también decides ir?
¿Cómo nos encontraremos?
No soportaría olvidar las flores de tu pecho
ni esa transparencia con que me miras
como si miraras un rió pasar
como si sintieras algo desde un lugar remoto
o quizás, imperceptiblemente
demasiado cercano.

Noviembre de 2072

En esta noche de noviembre
los perros ladran como nunca
y la lluvia cae con dolor
sobre la ciudad triste y enferma.

Si hablo, mueren las palabras que pronuncio
si callo, pudiera ofender a los árboles
ya no se si cantar o quedarme callado por siempre,
mi alma no encuentra su lugar en el universo.

Hay de mí que escribo sin tener nada que decir
que me lleve el puto infierno y todas sus maldiciones
que corra yo por la galaxia como una estrella sin encontrar nunca mi destino
que me hunda o me eleve, que viva o me muera,
da igual, hoy me da igual. Si escribo, es por instinto, nunca por otra cosa.
Siempre lo irreal abortando el embrión de la vida
donde el alma se agazapa como un feto.
Siempre desnudo entre la insondable tempestad
Siempre haciendome preguntas sin razón

¿Será de mí esta voz que habla a lo lejos?
¿Sérá por mi boca que habla el silencio?
¿Sera el projimo aquel que siempre fui en secreto?
No sé. Y no quiero saber porque no importa. Pero pienso
y por más que quiero, no puedo dejar de pensar

Transfiguración

 Venimos a esta tierra milenaria, desnudos y llorando
con una deuda que nunca podemos terminar de pagar
los valientes, los tristes, los solitarios, los amantes,
todos estamos sentados en la antesala del sepulcro
dando la patita como perros para ganarnos el pan
y así descansar en nuestro rincón, abrigados en una colcha,
con la panza llena y por ende el corazón contento.

Perdemos nuestra forma en la dolorosa caída
caemos y caemos, sufrimos, ardemos
a lo largo de nuestra reducida existencia
ocultos detrás de un telón rojo, baudelarianos
con el alma reventada de tanto bailar
porque nunca supimos afrontar la quietud.

Somos errantes, vamos de costa a costa
tenemos los pies quemados y enrojecidos
caminamos sobre un mismo espejo
abrimos una puerta y cerramos otra
entramos y salimos, caemos y nos levantamos,
caemos en torrenciales lluvias, transmutar
o silencio de flor o canción de lluvia
o si no grandes girasoles floreciendo por todas partes.

Nacemos de la nada y de nadie, desnudos y sin patria,
más verdes que la hierba, nos espera el abismo
desde el primer instante en que respiramos
este aroma, esta sustancia tóxica
este frío, esta soledad,
a la orilla del sosiego y la pasión
detrás del tiempo, detrás de febrero,
palpitantes, libres, salvajes,
vivos.

 

Cénit

Cuantas noches en tu búsqueda
despierto hasta que la luz cae sobre mí
agobiado por tantos pensamientos y sentimientos confusos
que me pierden en la infinita tempestad.
Mi vida pasa como una película muda en blanco y negro
y el tiempo se va secando como un fruto
entre mis manos, empedradas y frías igual que la calle
donde vivo y donde escribo estas palabras
que se parecen un poco a mi alma
pero no lo suficiente.
Camino a través del mismo sendero
dónde caminamos todas las almas errantes
pero a veces pienso que en realidad
siempre hemos estado justo aquí
y no hemos dado ni un solo paso
si no que solo hemos girado y girado.
Me siento muy triste en estos días extraños
tanto que no me dan ganas de escribir poesía
y terminó arrojando mi locura por la ventana
pero he de confesarte que en estos días extraños
también me siento más libre. Y eso sabe a limón
y sufro por tu reflejo que se asoma en todas partes
con su mirada abstracta y petrificante
que se disipa entre las colinas heridas de los ojos
dónde vive una anciana que atiende a los dioses
en su tienda de abarrotes cósmica.
Aunque un tanto disperso, pero no por la incapacidad
porque si quiero puedo hacer que las ideas se besen unas a las otras y hasta que tengan sexo
( Mañana cuervo vine allá, multitudes suicidándose dentro de mis venas
meto el invierno al microondas, va reventando y se hacen sombritas de maíz. )
si no más bien por una suerte de instinto animal inexplicable
que me induce crear mundos y destruirlos y crear otros mundos nuevos
siempre distintos, a veces con puertas entre unos y otros.
Y si quisiera podría hacer uno mismo donde hubiera lluvia de mermelada
y las palabras en el aire saltaran y los ciervos hicieran su peregrinaje ancestral
a través de los bosques y los ríos sin ninguna carretera o valla que les estorbe
es torbellino que se llevan todo de mí, fruto que me devora,
nostalgia que me extraña, pasado divido en lapsos hermosos, hombre que huye el mundo
esencia inimitable, germen del pensamiento, vagabundo que se vuelve millonario
con un almanaque del futuro que se encontró en un bote de la basura
Todos corren demasiado a prisa en estos días
por eso es que yo quiero quedarme sembrado en ti
como un árbol que no da sombra, como un árbol que da luz.
Queda luz.

Hastio

De las tristes rutinas
de los breves nacimientos
de lo que vive y de lo que se va
me desvanezco….ya no encuentro lugar
dónde meter mi alma
que tiene el tamaño del universo
¿Porque transpiro luz?
¿A donde voy? ¿Que soy?
despojo de animal, suave entidad
titubeante entre la vejez y el nacimiento
abjurado de sueños y oraciones
abandonado por mi mismo
oculto a la espalda de dios
goteando de nube en nube
de piedra en piedra y de rama en rama
hasta mojar la luz que se filtra
por el espejo quebrado.

Noche de noviembre

En esta noche de noviembre
los perros ladran como nunca
y la lluvia cae con dolor
sobre la ciudad triste y enferma.
Tengo en mis manos una lágrima
y la observó como a un espejo.
Si hablo, mueren las palabras que pronuncio.
Si callo, pudiera ofender al silencio.
ya no se si cantar o quedarme callado por siempre,
mi alma no encuentra su lugar en el universo
¿Quién sembró tantas sombras en mí? ¿Quién tira los hilos de mi destino, quien descuelga
sin piedad las almas de los lazos? Y madruga todos los días
para vernos despertar a la mañana ¿Quien fue tan despiadadx
de darnos vida solo para vernos morir?

Noche verde

Ando bajo la lluvia, antinatural y antimelancolico y anti todo.
Sin una noche verde que enárbole mi tristeza.
Ando de la mano con las estaciones de la radio que ya nadie escucha
como si guardara fragmentos de la imaginación.
El camino surge trivialmente, escapo de los rebaños
y a cada paso que no doy, me acerco más a mi destino.
Tengo esta alma que no cabe en ninguna palabra.
Tengo el sosiego de ir siempre contra la corriente.
Permanezco azul como un espejo sonámbulo
que se canso de reflejar, o como un hombre que escapa del mundo
y piensa que al pensar ya existe, y siente tanto que los días
se le van como mariposas volando por los ojos.
No limitaré ni un solo vestigio de mis pensamientos inconclusos
quiero reventar la gran burbuja donde habitamos sin saber.
Mis manos extirpan frutos que me devoran
Mi alma se esta volviendo atardecer
El porno se masturba mirandome.
Más alla de las carreteras sin letreros, entre el aire inundado de grillos
inmersa en un pueblo que habita en las heridas. l< niña hermosa que sueña al mundo
se despierta y nos deja desamparados.