Poesía

De pronto me siento vivo.
Es como si hubiera estado inmerso en un profundo sueño.
Toco mis frías manos y siento su textura,
veo mis dedos mordidos y mis uñas diminutas
escucho mi respiración y mis latidos.
Me siento como un pájaro que vuela por primera vez,
ahora lo entiendo, la vida no es un sueño,
la vida es un despertar.

Sin darme cuenta me voy lejos
Sin ver la vida que me rodea,
Sin poder echar raíces en la tierra.
Hasta que caigo desde el cielo
sobre mí mismo, o me quedo dormido,
cansado de esperarme.

No estoy aquí, ni estoy allá,
estoy en otra parte dónde sólo yo sé llegar.
No siento calor, ni frío ni nada,
se me van cayendo la piel y las cortezas.
Me estoy haciendo aire.

Tal vez un día encuentre lo que busco.
Tal vez un día ya nunca volveré.
No lo sé. No lo puedo saber.
Sólo me queda esperar en silencio
hasta que llegue el amanecer.

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