Vaivén

Exhausto, me acosté sobre un pastizal.
arrastrando el frío de 23 inviernos
con un aroma a lejanía en los cabellos
y una palabra atorada en el alma.
Quedan tantas cosas por hacer
quedan tantos recuerdos por ”crear”
y yo aquí, acostado, muriendo lentamente
inmóvil e inadvertido, como una piedra,
o un fantasma que ya lleva muchos años
errante por los caminos de un pueblo mágico.
Soy el eco en curso hacia la ausencia
soy una imágen que tiene alma
soy el poeta que nació para traer la evolución
estoy bendecido con una voz única,
pero cuando me vaya, ni llorarán,
dirán, fue un poeta, como cualquier otro
porque ninguno habrá entendido
la cadencia instintiva de mis versos.
Ya no hay tantos bosques como ayer
todo se pierde en el murmurar del gentío
en el ruido de los autos y las fábricas,
en el motor gastado de un trailer recoge basura,
un día ya no habrá espacio donde tirar tanta basura
nos ahogaremos en mares de chatarra vieja
y no habrá lugar ni para poner un pie
y todo el mundo apestará a mierda.
Aunque eso sí, este mundo es hermoso, y siempre lo será,
aunque a veces parezca que no.
Me envuelven las sombras en su suave manto
cual frías notas de música, arropando el aire,
para engañar al tiempo melancólico y borracho.
Se están muriendo sin cesar las estrellas
y lentamente siguen las ovejas traspasando las vallas
y la noche se vuelve rosa, y mi alma lejana y azul.
La incomprensión de contemplar al mundo
me resulta tan cotidiana como un desayuno sencillo
ni rio extasiado, ni derramo llanto,
busco el breve resplandor de mi conciencia
que viene y se va,
dejandome solamente con el recuerdo
de un mundo imposible
al que todavía no he podido llegar.

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¿Volarías….

¿Volarías conmigo hasta el amanecer
Para arrancar las telarañas del alma?
¿Serías la lluvia que cae sobre el maíz
para darle un nuevo nombre a las cosas?
¿Podrías encontrar en mis ojos, un resplandor
una luciérnaga, un confín de los días y las noches
o es en vano que deje grabado un signo en el muro?
¿Que clase de realidad es esta en la que habitamos
tan ansiosos, tan desesperados, tan melancólicos,
naciendo para morir y muriendo para que algo nazca?
¡Ah! ¿Dónde, Dónde está el mañana?
Lo he buscado en los mares y en los cielos,
pero allí solo he encontrado una herida abierta.
¡Ah! ¿Cuantos días, cuantas noches
no lo he buscado? Con el alma golpeada y cansada,
con inquietud de volar, con la mente llena de burbujas y aire
con una luz que dibuja el horizonte en la distancia.
Además tengo el sol en las manos, y me duele…..
me quedan pocos días, un ser debe morir
para el nacimiento de uno nuevo,
Soy un cuervo volando hacia el amanecer
y la pluma sutil que escribió estos versos
y quizás alguna parte de ti.
Si quiero puedo verme el alma
sin después escribir nada,
por el gusto de callar….
Esto más que un poema, es una danza con las estrellas,
un sentimiento que nunca fue mío, un sentimiento que es nuestro
y va adoptando las distintas formas del tiempo.
Este vuelo infernal me impide aterrizar sobre una colina,
sueño estoy cayendo sin paracaídas
Que cae el atardecer borracho
Que caen los dioses lúcidos y eternos,
reconciliados con el inevitable paso del tiempo
y la muerte que crearon.
Yo soy esa semilla que florece en la memoria
Yo soy las nubes que cobijan el horizonte,
enseñe a dialogar a los hombres
que habían nacido para vivir en silencio,
es ahora cuando enseñó a dialogar
a los árboles y a las piedras,
me han llamado nube
me han llamado melancolía
me han llamado palabra y libro,
soy el movimiento perpetuo hacia lo desconocido
El sol que ondea sus trenzas en la ventana
las manos que abren el libro del tiempo
la gaviota ahogada en el mar infinito
el primer pecado del hombre
un sueño, un recuerdo,
una espiral.

Sofá Rojo

Estoy sentado aquí en este sofá rojo
escucho carros que pasan en la avenida
pienso que tal vez es demasiado tarde
para intentar escribir un poema,
pero conforme empuño el lápiz con transparencia
siento que la presión en mi pecho se desvanece,
tal vez prefiero ser quien soy y no quien debería ser
son cuestiones que aún no comprendo
y las teclas, tlac tlac,
van construyendome poco a poco en un archivo de Google Drive
a mi que soy un rompecabezas
con las piezas extraviadas
a mi que permanezco lejano
como un sátelite que se pierde en el espacio,
me siento en un trance que me lleva
y me trae en su corriente como un mar infinito
estoy parado delante del horizonte
casi puedo tocarlo con mis manos
y no tengo miedo de hacerlo, aunque tal vez desaparezca,
estoy decidido a dar el último paso,
a abrir la última puerta
a romper toda consideración de que la poesía debe ser…..
y sustituirla por una constante revolución interna.
Nunca supe la palabra que tenía que escribir
pero siempre sentí por alguna razón extraña
la necesidad incesante de plasmarla en un verso
ahora ha pasado bastante tiempo desde entonces
y aún no se ni siquiera porque escribo
ni tampoco porque pretendo convertir lo que escribo en poesía,
siempre he tenido mucho miedo de fallar
pero en cada instante lo he dado todo
no sabes lo mucho que he intentado
hacer que tu ames estos versos,
no sabes lo mucho que me ha dolido
aprender a amar este fuego,
y ahora estoy delante de ti, para entregarlo,
espero que te sirva de algo o que no te sirva,
pero que encuentre un lugar íntimo
en lo más profundo de tu corazón.

Quiero

Quiero sembrar un verso en tu silencio
y llevarte más allá de la inalcanzable lejanía
y sufrir tu dolor, y amarte con poesía
para amarte incluso después de haber muerto.

Quiero construir nuestro amor como un templo
milimetro a milimetro, piedra a piedra, y día a día,
de ladrillo en ladrillo, y de pared en pared,
hasta que por fin el uno y el otro estemos completos.

Quiero abrir con mis manos el libro del tiempo
del mar, de las sombras, y de los enigmas
para escribir un presagio del amanecer
que nos permita despertar de este hondo sueño.

Quiero ser un árbol y quemarme en tu incendio,
que tu piel sea mi tierra, y que tu voz sea mi viento.

Molino

Mira el pájaro perdido que se quema en el oásis
Mira el espejo más profundo que la noche
El molino se fatiga de girar sin ningún proposito
de mirar a los hombres vacíos morir
con una mirada tan natural como el verde
y la desnudez de los animales.

El molino, gira a traves de los siglos
saluda al tiempo en su mismo idioma.

El molino, duerme en el centro del mundo
donde los seres antiguos caminaron.

El mismo molino girará y girará,
hasta el final de este universo extraño
que nunca terminaremos de comprender.

Brevedad

Gritamos desde lo más profundo del abismo
exigiendo respuestas a los enigmas
más penumbrosos, que nos someten
a estar siempre entre dos manos
tan desesperados, que solo podemos
darnos golpes de agonía en el alma.
y vamos caminando hacia la noche infinita
y caemos en el aire como acordes silenciosos
o con gritos de árbol que rompen las venas.
No queremos mirar al interior de la muerte
si no un breve descanso en la eternidad.

Mujer

Mujer, es temprano todavía
los pájaros apenas sudan el canto
aunque el tiempo está cayendo como lluvia
y eso me da miedo, no sabes cuanto.

Mujer amarrada a mi vida
como no amarte
si de tu vientre está naciendo el mundo.

(El ángel malvado se ha robado al niño árbol)

Ven conmigo, no prometo hacerte mía
pero juro hacerte más tuya,
déjame escribirte otro poema sin final
déjame cantar tu nombre para hacerlo más libre
déjame llevarte a la noche y al amanecer.

(Un perrito aúlla rogando por un refugio)

Flotaremos y se detendrá la caída
y haremos una casa en el sol
y yo seré tu tierra, con maíz,
con arroyos, con bosques
con mosquitos, con sembradíos y viñas.

(Los Beatles tocando para 18 personas. Es 1961. )

Debajo de una almohada amoldada y destejida
dejaré escrito todos los días un poema, a veces será sombrío,
otras veces no tan bello, a decir verdad, la mayoría de las veces,
pero te juro que lo escribiré con el más grande amor
que en toda mi vida he sentido.

(Tirintin, tirintin, tirintintin.)

Mujer canto, mujer silencio, mujer poesía…..
¿Quedá algo de ayer en tus ojos todavía?

Zumba pero no zamba

Zumba el mundo como un mosquito
y hay un hombre barco con piel de yacca
y hay una mujer que es un puente a la noche
el polvo me dijo que ya había llegado el apocalipsis sin que nos diéramos cuenta
la piedra me dijo que voy a morir tosiendo sangre
las ventanas de mi cuarto se abrieron y entró un diablo
y me miro toda la noche sin hacer un solo gesto
y al amanecer me miro a los ojos
y me dijo que……

El río sin nombre

Escucho el mismo río corriendo eternamente
El río hermoso donde los ángeles se bañaron
El río que se lleva el tiempo en su respirar
El mismo río en el que todos remamos.
Del viento corto siete flores silenciosas, abrazo
Una estrella con la mirada, miro
Hacia el futuro por un breve instante y no
Encuentro ningún canto o poema. Sólo
Sangre, miseria, locura. Y LA GRAN MÁQUINA.
De pronto me encuentro parado frente al mar
Es el siglo XXI, estoy haciendo que llueva en este papel,
Una historia poco narrativa y parcialmente poética,
Pero con una esencia aérea despegando desde ella.
Son las calles de París hace trescientos años o más
Me encuentro rodeado de burgueses con ropas ridículas
Frente a mi acontece la ejecución de un humano o dos
El verdugo mira a su víctima, pero no es un hombre ya
Ahora es una máquina extraña encargada de matar
Repitiendo el mismo procedimiento de zic y zac.
¿Y yo quién soy? ¿Soy el que escribe en este momento
o soy tan solo el que creí ser?
No vuelo no canto no lloro no río no existo
La sensación de que estoy vivo
es como un recuerdo lejano,
hace tiempo que yo habito en el pensamiento
y no soy más que un fenómeno del lenguaje
en constante evolución. Mi esencia es clara y sombría
oscura y luminosa, sublime y desastrosa.
Así como la vida.
Busco escribir un poema y termino escribiendo otro. Desciendo
desde lo más alto del cielo hasta el más lúgubre pantano.
Me voy y vuelvo, sin darme cuenta me he perdido la mitad de mis años
nada más pensando. Y es lo más interesante que tengo para contar
Buah, soy como un Pixie, todos gritando todos riendo, y yo aquí con cara de plato roto,
ínmovil como una piedra antigua.
el río irrumpe en medio del más lúgubre silencio
y me lleva en el rumor de su agua transparente y pura, y fluyo, y avanzó
y caigo de regreso sobre mi mismo, y renazco y vivo
en la inmediatez de lo que me rodea, y busco las palabras para
nadar
en este río que corre entre la luz y el olvido.
Y entonces, por fin, comienzo a escribir este poema
que había pensado desde hace varios días.

Remamos y remamos

cuando la noche sea la corbata de nuestra alma
cuando una risa aguda nos atraviese el vientre
cuando abras la ostra y veas que no hay perla
despertarás a través de mis ojos
y ya no trazaras tu nombre en el aire.

estamos en el limbo donde caen los seres olvidados
hay un inmenso lago pero todos estamos ciegos
remamos y remamos pero nunca llegamos a ninguna parte
sospecho que giramos alrededor de una piedra
TODOS ESTAMOS SÓLOS.

Sofa Rojo

y cae una gota de lluvia
y cae otra
un gato maulla
en una
ventana de cristal.
Un ganso de periodico
flota
volteado hacia abajo
y yo estoy caminando
o
estoy sentado
en un sofa rojo
y acolchonado
o
dormido en la alfombra
de un hotel antiguo
y hechizado
o
pidiendo dinero o pan
tirado en alguna banqueta
de alguna calle fría,
con un poema escrito en una servilleta
y una caja de carton llena de poesía.

Criatura Ancestral

Despierto en medio de la noche, aturdido y vibrante
como un volcán, que duerme y fulgura
cíclicamente, con el paso de los siglos y las edades,
y en el albor del amanecer, nací
y en la primer lluvia, lloré
ahora mismo, justo en este instante, estoy delante de ti,
y detrás de esta página, parpadeo
invisible y silencioso, como un ser oscuro.

Melancolía de invierno

Llega la melancolía del invierno
y se me vienen a la mente los recuerdos
de ayer cuando corríamos libres
y nos mecíamos en el tiempo
como una hamaca en la playa,
iluminados por una luz silenciosa
que ya no se refleja en nuestras miradas.

Mírame ahora, tan lejos de mi.
Ahogado en esta maldita sumisión
de dormir con enumeraciones en la cabeza
incapaz de sentir algo que me haga feliz
incapaz de escribir todo lo que siento
porque aborrezco este sentimiento
de ansiedad y desesperación, de dolor y lejanía,
encerrado en una puta oficina
demasiado pequeña como para retener mi alma.

Pero bueno, a quien le importa lo que siento yo
yo, que solo soy, uno entre millones y millones
yo, que solo soy, un poeta en estos tiempos
donde la gente ya no necesita a los poetas
y si los necesita ni siquiera es consciente de ello.

Bah! Todo me causa un tedio casi insuperable
esta existencia sólo es un ciclo dentro de otro ciclo
sin ningún propósito más que el de prolongarse.
No existe un camino más largo que el nuestro
nos pesan los pájaros anidados en el vientre
nos pesa la espiral en la que espiramos eternamente
y vivimos enterrados en un sueño
y naufragamos en la memoria
y cuando por fin despertamos
ya es demasiado tarde.

Hoy estoy rendido ante la certeza
de que la verdad es solo un anhelo del hombre,
Hoy me siento enraizado con la eternidad.
Hoy soy, el que soy, el que fui, y el que será.
Y me incorporo de pronto a la realidad transitoria
de vivir y nacer en cada momento.
y Escucho un automóvil viejo que pasa haciendo ruido
y un perro que ladra (o llora) en alguna azotea,
y yo aquí, sentado, espero una llamada en el teléfono
una llamada de nadie, una llamada que responderé
condicionado como un perro con una campanita.
y cuando me llamen preguntaré los mismos datos
y resolvere las mismas dudas insustanciales
y al final de la llamada
Diré ¡Gracias! Así, sin esencia,
igual que el perro ladra sólo en su azotea
igual que las gallinas cacarean.
Y seguiré y seguiré repitiendo los mismos procesos
en innumerables ocasiones
porque de eso y solo de eso se trata esta vida sin ningún sentido
no importa cuantos golpes nos demos en el pecho
los molinos siguen girando…..

Este mundo me duele en todo el cuerpo
Padezco una conciencia lúcida
que es la enfermedad más terrible que he contraído.
Pienso en la temible oscuridad de la muerte
y en los rostros que nunca regresan.
Pienso en la acumulación de tantos sueños
y miro hacia el horizonte que se aleja.
Pienso tanto que pienso en porque pienso
y de tanto pensar me vuelvo irreal
y se me cae la piel y me convierto en pensamiento.
Pero nada de lo que pienso vale la pena, ni un poco.

y escribo sin saber porque escribo
así como cantan los pájaros al amanecer
a ciegas, nada más por derramar un color en el aire.

Y vivo sin saber porque que vivo
y viajo como un navío que va de puerto a puerto
repitiendo un mismo destino.

Y por alguna razón extraña
justo en este preciso instante
recuerdo la sonrisa de mi abuelo,
que era como un árbol inmenso.
y me dan unas ganas hermosas de reír y llorar
Y pienso en algo que quizás valga la pena
al menos un poco, casi nada.
La vida es más corta de lo que pensamos,
Deberíamos aprovechar cada instante
al lado de nuestros seres amados.
Porque quién sabe, si nos veremos al otro lado.
Quien sabe, si hay otro lado.