Madre

Hoy al amanecer sentí un llamado, lo vi
lo escuche, lo olfatee, lo acaricie
se rompía en miles de fragancias y colores
en música y poesía, en lluvia y rayos
como una arteria sangrante de la eternidad.
Era la madre tierra, mi vieja madre
¿Donde estas poeta árbol?
Heme aquí, solo me queda esta luz moribunda
pero no me esigno a dejarla morir
dejame servirte el cielo en una copa de vino
brindemos en nombre de la noche torrencial
seamos como las dos piedras que se aprendieron a amar.
Ellos quisieron ser tus dueños
y yo soy tuyo
Ellos quisieron dominarte
y yo solo quiero amarte.
Ah madre, mujer etérea, yo soy tu voz
la voz de huracán que tu misma cantaste, escúchame
he venido a sembrar amor en tus latidos, yo soy el ultimo
de tus hijos. Ya cayeron
muchos rayos. Muchos rayos
cayeron ya.
No importan los sollozos de la fría primavera
no importa la soledad de la luciérnaga sin brillo
no importa que la noche blanca se haya terminado.
Oh madre, llévame contigo, pierdeme en tus cabellos
quiero ser una gota de tu tormenta torrencial
quiero ser el viento que canta tus canciones
quiero ser la hoja que se recuesta sobre el prado en otoño,
quiero ser tu luz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s